Thursday, October 27, 2016

21. Jessica Miles, Jonathan F. Holt, and Jo Handelsman. 2015. Allies and Adversaries: Roles of the Microbiome in Infectious Disease. Microbe, 10: 9 pp 370-374

30 comments:

  1. Reyes Torres Anya Miranda

    Sabemos muy poco sobre el papel que llevan a cabo los microbios durante las infecciones. Bacterias, hongos y virus cohabitan en el planeta con todos los animales y plantas. En nuestros cuerpos por dentro y por fuera existe una variedad enorme de formas de vida microscópicas. Esto hace que a menudo no olvidemos de su existencia. Desde las primeras horas de la vida, el hombre y todos los animales son colonizados por microorganismos, y algunos de ellos vivirán en simbiosis permanente con su huésped en la piel, el tracto digestivo, las vías respiratorias, los oídos y otros muchos tejidos, formándose en la flora microbiana. Las diferencias entre patógenos, comensales y mutualistas no están muy claras ya que dependen del contexto. Una bacteria que es beneficia a un tejido puede ser patógena en otro. Los miembros benignos de la comunidad microbiana pueden convertirse en patógenos agresivos cuando esa comunidad es interrumpida. Forzar a los microorganismos hospedadores como grupos funcionales rígidos es contraproducente. Ocupan el término "microbiont", que no atribuye características benéficas ni perjudiciales, capturando sólo la asociación de un microorganismo con su huésped.Se exploraron dos roles de los microbios residentes durante la patogénesis. Y examinaron la evidencia de las comunidades microbianas asociadas al huésped como asaltos a la infección y revisaron los esfuerzos actuales para identificar a los mediadores de esta función protectora. También examinaron cómo la alteración del microbiotota puede transformar a los residentes comensales en patógenos.
    Tras la aplicación de los postulados de Koch para identificar los determinantes genéticos de la virulencia, un gran esfuerzo de investigación ha ayudado a aclarar cómo los factores microbianos contribuyen a las infecciones. Muchos de esos estudios se centraron principalmente en las interacciones binarias entre los huéspedes y los patógenos exógenos, ignorando al mismo tiempo las comunidades microbianas asociadas al huésped. Este apretado enfoque simplificó el problema, haciéndolo accesible con la analítica del siglo 20. Los avances recientes, permiten abordar las enfermedades infecciosas como un sistema más complejo con muchos factores adicionales La investigación externa debe incluir una evaluación exhaustiva de la estructura y función de las comunidades de microbios en todas las etapas de la infección, la detección de cambios en la comunidad y el metagenómeno que inducen los tratamientos con antibióticos. El impacto de la comunidad microbiana en los resultados de la enfermedad, el patógeno y la enfermedad debe considerarse como un aspecto esencial de la enfermedad infecciosa.
    La cometido de la enfermedad basada en la ecología del microbioma humano todavía está en su infancia. Manipular deliberadamente a las comunidades microbianas requerirá una comprensión de los factores genéticos y moleculares que modulan la estabilidad y la vulnerabilidad de la comunidad. Esta investigación depende de que los miembros de la comunidad microbiana realicen papeles claros durante las infecciones, así como cómo su ausencia y la pérdida de sus capacidades metabólicas afectan a estas infecciones. La suma de los datos genómicos y metabolómicos con el análisis genético clasificativo también proporcionará información crítica sobre el papel de la comunidad residente como una barrera y fuente de agentes infecciosos en el ecosistema humano.

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  2. SANCHEZ FUENTES ROCIO SARAHI

    El artículo se centra en las comunidades microbianas que habitan en el interior del huésped, debido a que se ha descuidado su investigación en el contexto de la patogénesis; ya que estudios realizados recientemente han revelado que estas mismas comunidades pueden volverse patogenas al sufrir una interrupcion en su hambiente. Resulta difil diferenciar el mutualismo o comensalismo que presentan, ya que depende de las defensas propias del huesped.

    Algunos científicos del siglo XX, como Herter y Kendall, realizaron investigaciones sobre las comunidades microbianas y descubrieron, en primera instancia, que estas colonias sirven como barreras contra algunas enfermedades infecciosas, ya que resisten a la colonización adicional. Esta característica también puede ser observada en patógenos debido a una competencia exploradora o de interferencia entre los microbios; por ejemplo la resistencia intestinal de E. coli limita la colonización de Salmonella T. en competencia.

    Cuando una comunidad microbiana se vuelve perjudicial para el huésped se define como patógeno interruptor, al entrar en esta fase, algunos microbiomas infectan el torrente sanguíneo, llegan al cerebro, al hígado o a los pulmones causando daños irreparablemente. Todo esto es causado por las interacciones del huésped y el patógeno, debido a que las resistencias del sistema puede sobrepasar su periodo de acción (la temperatura del cuerpo pasa alcanza los 40º) o ser interrumpidas por un virus o antibiótico.

    Con las investigaciones realizadas se permite abordar y explorar más a fondo las enfermedades más complejas; incluyendo la evaluación de su estructura y la función de las comunidades que interactúan con la cepa explorada; de igual manera se necesita una mejor comprensión de los factores genéticos y moleculares que modulan la resistencia del microbioma, así como su vulnerabilidad ante factores externos. Y con ello se lograría un mayor control de patógenos interruptores.

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  3. Aliados y Adversarios: Papeles del Microbioma en Enfermedades Infecciosas.

    Estudios recientes de comunidades microbianas asociadas al uesped resaltan lo poco que sabemos sobre el papel desempeñado por los recidentes microbianos durante las infecciones. Se necesita mas esfuerzo para agregar las interacciones puramente microbianas que influyen en como los patogenos afectan a las comunidades microbianas ya que tambien colinizan a sus uspedes. Las diferencias entre patogenos, comensales y mutualistas dependen del contexto. Una bacteria que es beneficiosa en un tejido puede ser patogena en otro. Aqui se exploran dos funciones de los microbios residentes durante la patogenesis. En primer lugar, evidenciaron la existencia de comunidades microbianas asociadas al usped como barreras para la infeccion y revisaron los esfuerzos para identificar mediadores de esta funcion protectora. En segundo lugar, examinaron como la interrupcion de la microbiota puede transformar a los residentes comensales en patogenos.

    Muchos estudios de probioticos justifican el reto de establecer nuevas cepas de bacterias en el intestino de mamíferos. Estas comunidades microbianas aparentemente resisten desafíos de microorganismos no nativos que sugieren que los tejidos del huésped que albergan una microbiota residente resisten la colonización adicional. En 1965, Rose Mushin y Rene Dubos señalaron su incapacidad para infectar a ratones adultos con Escherichia coli enteropatogena, postulando que los ratones desarrollan una microbiota que es antagonica a E. coli. Varias revisiones recientes exploran la relación entre el cicrobioma y la función de acogida: Se centraron en la interacción entre los residentes y los invasores. La resistencia a la colonización puede resultar de una competencia exploradora o de inferencia entre microbios. Por ejemplo, la cepa de E. coli Nissle 1917 es un residente intestinal normal que limita la colonización de salmonella typhimurium en ratones compitiendo y secuestrando hierro, un ejemplo de competencia exploradora.

    Aunque las comunidades microbianas pueden proteger a sus huéspedes de patógenos invasores bajo ciertas condiciones, algunos de estos miembros pueden ser perjudiciales para sus huéspedes. La transición de la función neutral a la perjudicial se conoce como el comensal a patógeno interruptor, a diferencia de estos los patógenos "verdaderos" pueden producir infecciones intracelulares que estimulan el sistema inmune del huésped, expresan los determinantes de la virulencia e infectan a os huéspedes sanos. El cambio comensal a patógeno puede seguir un cambio activo en el comportamiento pero se asocia mas a menudo a la translocacion pasiva de un microorganismo a un tejido huésped diferente los cambios creados por el huésped en su entorno. Los cambios en la fisiología humana que alteran a los hábitats microbianos también pueden cambiar de comensal a patógeno.

    Perturbar la microbiota puede causas dibiosis es decir, cambios que alteran la estructura de una comunidad microbiana que perjudican las funciones criticas, incluida su capacidad para resistir a los microorganismos invasores. La infección por enterococos proporciona un sistema clinicamente importante para la comprensión de la relación entre la disbiosis y la comensacion de los patógenos.

    Tras la aplicación de los postulados de Koch para identificar los determinantes geneticos de la virulencia ha ayudado a deluciar como el huesped y los factores microbianos contribuyen a las infecciones. La investigación futura debe incluir una evaluación completa de la estructura y la función de la comunidad microbiana y cambios metagenomicos que inducir los tratamientos con antibióticos. La integración de datos genomicos y metabolomicos con el análisis genético clásico también proporcionara una visión critica del papel de la comunidad resiente como una barrera y fuentes de agentes infecciosos en el ecosistema humano.

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  4. SABINA YETLANEZI SÁNCHEZ OLIVERA
    Los seres mas diversos, abundantes y ubiquos del planeta son las bacterias, quienes tienen probablemente los roles ecológicos mas importantes para que pueda existir la vida. Sus funciones son generalmente específicas, ya que necesitan de ciertas condiciones para poder vivir y desarrollarse de cierta manera, aunque hay algunos que son muy flexibles, por lo que si su ambiente cambia, son capaces de sobrevivir en esas condiciones debido a la flexibilidad de sus metabolismos. Un cambio en su ambiente provoca un cambio en su forma de desarrollarse y a su vez, afecta de manera diferente al medio en el que están viviendo y del que dependen.

    En los animales, esto también sucede así, ya que las diferencias entre patógenos, mutualistas y comensales dependen de diferentes factores, principalmente del lugar o tejido en el que se encuentren, ya que pueden ser benéficos e incluso indispensables para nosotros si se encuentran en determinado tejido, pero si se traslocan a otro, podrían volverse patógenos y causar grandes daños e incluso la muerte.

    En el artículo se habla de los diferentes roles que pueden tener las bacterias que son parte del microbioma autóctono de un huésped durante la patogénesis; que son principalmente dos. El primero se trata de como las comunidades microbianas asociadas al huésped tienen una función protectora, ya que forman barreras contra las infecciones, además de que identifican a diferentes mediadores, también como parte de su función protectora hacia el huésped. El Segundo rol, es del que se habla principalmente en el artículo y se refiere a como los comensales residentes se pueden transformar en patógenos debido a una ruptura en la microbiota, la cual puede ser causada por la disbiosis, que a su vez, es provocada por la perturbación del microbioma

    Gracias a experimentos hechos con ratones y monos, se descubrió que la función protectora del microbioma autóctono de cualquier huésped permite también que no sea posible que ese huésped sea posteriormente colonizado por diferentes microbios, es decir; cambiar el microbioma de cualquier huésped, simplemente por la introducción de uno nuevo no es tan sencillo ni rápido debido a la resistencia que opone la microbiota autóctona. Estos resultados son un reflejo de las fuertes interacciones que mantienen la microbiota de un huésped y su sistema inmune.

    A pesar de que nuestra microbiota puede ser benéfica y tener funciones protectoras, también puede llegar a ser muy dañina (segundo rol), ya que bajo ciertas condiciones, algunos de estos miembros de la comunidad microbiana pueden actuar también como patógenos. La transición de un rol neutral a un rol dañino se conoce como la transformación de comensal a patógeno y, a los miembros de la comunidad microbiana que poseen está capacidad, se les conoce como patógenos oportunistas o patobiones. Los factores que pueden llevar a este cambio en los microbios, pueden ser la traslocacion o la alteración de sus hábitats (generalmente debido a cambios en la fisiología humana) .

    Por último, para comprender el rol de las comunidades microbiomas en las enfermedades , es necesario corregir una gran cantidad de modelos de la patogénesis.

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  5. Monroy Guzman Camila
    Allies and Adversaries Roles of the Microbiome in Infectious Disease.

    Durante el siglo XX, los estudios se centralizaron en analizar a los patógenos, dejando de lado el papel que cumplen las comunidades microbianas asociadas al huésped, ahora sabemos que son benéficas y son barreras para la infección, regulan la inmunidad del individuo y tienen la habilidad de resistir a patógenos no nativos, es decir, resisten a una colonización adicional. Sin embargo, estas comunidades microbianas son benéficas en un lugar específico con una función determinada, si el primero se altera, pueden pasar a ser patógenos pasivos, que a diferencia de los patógenos del exterior que emiten señales al sistema inmune, estos pasan desapercibidos.

    Bajo ciertas condiciones algunos miembros de las comunidades bacterianas que protegen al huésped, pueden cambiar de role de comensal a patógeno switch, conocidos como patobiontes, tiene una translocación pasiva en un cambio de ambiente. Por ejempl Bacteroides thetaiotamicron, ayuda a fermentar carbohidratos pero cuando sale del estómago puede infectar el cerebro, aunque esta "habilidad" no se reduce a los microorganismo del estómago, como el Strptococcus pneumoniae, que se encuentra en la traquea. Cambios en la fisiología humana puede alterar los hábitats microbianos y potenciar el switch.

    Los cambios fisiológicos extremos en el individuo pueden desafiar a su microbioma, haciéndolo propenso a alterarse se rompa la estructura. de la comunidad. Este rompimiento conlleva impactos en la habilidad de resistencia a microorganismos invasores, este fenómenos se conoce como dysbiosis.

    El rol de la comunidad bacteriana durante una infección causada por un comensal-a-patógeno-switch, diversos estudios se han realizado en Enterococcus, y han demostrado que tiene un rol protector dual: el de modular la inmunidad del huésped y eliminar la competencia de las poblaciones de Enterococcus. El microbioma de los intestinos es sumamente importante, y romperlo reduce la resistencia a una posible invasión y vuelve a los microorganismos vulnerables a convertirse en patógenos.

    La línea de investigación debe dirigirse hacia la comprensión de la estructura, función en todos las estaciones de la infección, sus cambios, así como factores de genética y moleculares que moderan la estabilidad y vulnerabilidad de la comunidad. Por lo tanto se deberá aprender de cada miembro de la comunidad y sus roles durante y después de las infecciones así como su posible ausencia o perdida y como se ven las capacidad metabólicas afectadas.
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  6. Mérida Escudero Karla Daniela

    “Allies and Adversaries: Roles of the Microbiome in Infectious Disease”

    Sabemos muy poco sobre el papel que desempeñan los residentes microbianos durante las infecciones.
    Es importante abordar las interacciones microbinas que influyen en cómo los patógenos afectan a los microbios. Una bacteria que es benéfica en algún tejido puede resultar patógena para otro. Los miembros benignos de una comunidad microbina pueden convertirse en patógenos muy agresivos cuando dicha comunidad se ve interrumpida por lo que forzar a los microorganismos en una comunidad en sistemas funcionales rígidos puede resultar contraproducente.

    El termino microbionte se utiliza para llamar a los microorganismos que no son benéficos ni perjudiciales. Un patógeno es un microbionte bajo condiciones en las que causa enfermedad. Un mutualista es un microbionte bajo condiciones en que él y su anfitrión proporcionan un beneficio mutuo. Y un comensal es un microbionte en condiciones en las que no proporciona beneficio ni causa daño a su anfitrión.

    Se exploraron dos papeles de los microbios residentes durante la patogénesis, el primero para las comunidades microbianas asociadas al huésped como obstáculos a la infección para revisar los refuerzos e identificar los mediadores de esta función protectora. En el segundo papel, se examina como la interrupción de la microbiota puede trasformar a los residentes de una comunidad en patógenos.

    Existen varias relaciones entre el microbioma y la función del huésped, pero en este artículo se hace un enfoque a la interacción entre los residentes y los invasores. La resistencia a la colonización, que se trata de la capacidad de una comunidad microbiana asociada con el huésped para resistir una invasión de patógenos, puede ser explotador o interferencia entre los microbios.

    Una perturbación en la microbiota puede causar disbiosis, esto es, que los cambios en la estructura de una comunidad microbiana perjudica funciones críticas incluyendo su capacidad para resistir a los microorganismos invasores, además también puede provocar cambios en la estructura del metagenoma o en la expresión genética.
    Un análisis genético podrá proporcionan muchas ideas sobre el papel de la comunidad residente como una barrera y al mismo tiempo una fuente de agente infecciosos en el ecosistemas del ser humano.

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  7. MARÍA JOSÉ BELMONT GARCÍA

    La población en general desconoce el verdadero impacto que tienen nas bacterias en nuestra vida diaria, se les clasifica generalmente a enfermedades o incluso se les relaciona con la suciedad pero se desconoce la gran variedad existente de estas y sobre todo que estas en nuestro propio cuerpo y que sin ellas no podríamos vivir. Pero, ¿Qué hace que una bacteria será benéfica o dañina? Este es el tema principal del articulo de Jessica Miles, Jonathan Holt y Jo Handelsman.

    Esto depende de la interacción que el microorganismo tenga con su entorno, por ejemplo una bacteria que es benéfica en un tejido puede provocar complicaciones en otro como o cuando su entorno pierde el equilibrio. Existen diferentes papeles que pueden jugar las bacterias; Un Microbiont es una asociación entre el microbio y su huésped donde se crea un mutualismo: es decir se produce un beneficio; un patógeno es cuando un microorganismo produce una enfermedad y por último un comensal que no provee ni beneficio ni causa enfermedades. La cuestión es bajo que parametro las bacterias van a jugar estos papeles.

    Las condiciones son esenciales para este cambio de papel ya que una bacteria puede fungir como un microbiont pero al ocurrir ciertos fenómenos se convierte en patógenos por ejemplo la Dysbiosis que ocurre al presentarse cambios en la estructura microbiana de la comunidad.

    Este artículo habla muy bien sobre la multifuncional que pueden tener las bacterias y el porque generalmente son consideradas como patógenos ya que son estudiadas a fondo cuando se presenta un desequilibrio biológico pero esto puede depender mucho den ambiente no en si de las bacterias, para llegar a una generalidad sobre esta idea no sólo se debe profundizar en estas investigaciones si no que se deben evaluar los posibles escenarios en los que las bacterias pueden ser dañinas para evitarlos ya que no solo pueden provocarnos una enfermedad pasajera si no que en ciertas condiciones pueden ser letales.

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  8. Alumna: Rodríguez Blanco Fernanda
    Ensayo: Allies and adversaries. Roles of microbiome on infectious disease.
    Estudios recientes de las comunidades microbianas asociadas al huésped demuestran que se conoce muy poco sobre los papeles que estos desarrollan durante las infecciones. Históricamente, la investigación sobre la patogenia descuidó los roles de las comunidades residentes dentro de las cuales funcionan la mayoría de los patógenos. De hecho, muchos investigadores eliminan las comunidades microbianas nativas de sus huéspedes modelo para simplificar el análisis de los patógenos que los infectan. Ahora se ha tenido un gran interés en cómo esas comunidades participan en la defensa de ciertos patógenos que invaden al huésped, pero también se necesita abordar en las interacciones puramente microbianas que influyen en la forma en que los patógenos afectan a dichas comunidades ya que también colonizan a sus huéspedes. Las diferencias entre los patógenos, los comensales y los mutualistas no son muy visibles y siempre depende del contexto; por ejemplo, un tejido bacteriano puede ser patógeno en otro. Los miembros benignos de la comunidad microbiana residente pueden convertirse en agentes patógenos agresivos cuando esa comunidad es interrumpida. Por lo tanto, forzar microorganismos asociados al huésped en grupos funcionales rígidos es contraproducente.
    En este artículo se trata de examinar la evidencia de las comunidades microbianas asociadas al huésped como barreras para la infección y se revisan los esfuerzos para identificar mediadores de esta función protectora. También se analiza cómo se ve afectada la microbiota y su transformación de los residentes comensales en patógenos. Por lo tanto, entender este tipo de mecanismo puede dar como resultado nuevos y mejores tratamientos.
    Estudios recientes entre animales y humanos, pero sobre todo en mamíferos, han reflejado que aunque las comunidades nativas microbianas pueden proteger de los patógenos invasores, ciertas condiciones de algunos de los miembros de la comunidad pueden ser perjudiciales para sus huéspedes. La transición del papel neutro al papel perjudicial se refiere al cambio de ser comensal a patógeno, y estos miembros de la comunidad se conocen como patógenos o patobiontes oportunistas. Al igual que los patobiontes, los patógenos "verdaderos" pueden producir infecciones intracelulares, estimular el sistema hostil, expresar los determinantes determinados e infectar a los seres humanos.
    Aunque los microorganismos en los ecosistemas asociados al huésped se adaptan fácilmente a cambios ambientales menores, los cambios extremos pueden desafiar a toda la comunidad y dar lugar a consecuencias importantes para el huésped. Los cambios que interrumpen la estructura de la comunidad bacteriana, muchas veces impide funciones críticas que son importantes para sobrevivir.
    Finalmente, con estos datos obtenidos en los últimos años se tratará de manipular las comunidades microbianas, aunque no es una tarea sencilla, tendrá aplicaciones de gran importancia, sobre todo en la salud; asi mismo, requerirá de un entendimiento de los factores genéticos y moleculares que modulan la estabilidad y la vulnerabilidad de las comunidades.

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  9. López Velázquez Nadia Saray

    Comúnmente la investigación sobre la patogénesis ha descuidado los papeles de las comunidades microbianas residentes, dentro de las cuales funcionan la mayoría de los patógenos. De tal manera que se sabe muy poco sobre los roles de los residentes microbianos durante las infecciones. Esto se debe a que el hecho de eliminar las comunidades microbianas nativas de los hospedadores modelo simplifica el análisis de patógenos.
    Las diferencias entre patógenos, comensales y mutualistas no son claras y dependen del contexto, de tal manera que miembros benignos de la comunidad microbiana residente pueden convertirse en agentes patógenos cuando se interrumpe la comunidad. En este artículo se analiza la evidencia de las comunidades microbianas asociadas al hospedador como barreras para la infección y se revisan los esfuerzos actuales para identificar mediadores de esta función protectora. También se examina cómo interrumpir la microbiota transforma a residentes comensales en patógenos.
    Estudios realizados de probióticos justifican el reto de establecer nuevas cepas bacterianas en el intestino de mamíferos. En general, los niveles de bacterias recién introducidas caen a niveles indetectables en cuestión de días, lo que sugiere que los tejidos del hospedador que albergan una microbiota residente resisten la colonización adicional.
    En 1956, Rolf Freter estableció una cepa resistente a la estreptomicina de Vibrio cholerae en ratones y cuyos tratados con antibióticos. En 1965, Rose Mushin y Rene Dubos señalaron que no se podía infectar a ratones adultos con Escherichia coli enteropatógena, postulando que los ratones desarrollan una microbiota antagónica a E. coli. El término “resistencia a la colonización” se acuñó en 1971. La resistencia a la colonización puede resultar de una competencia explotadora o de interferencia entre microbios.
    Si bien es cierto que las comunidades microbianas protegen a los hospedadores de patógenos invasores, bajo ciertas circunstancias algunos miembros de las comunidades pueden ser perjudiciales para el hospedador. Esta transición se denomina de comensal a patógeno. Estos miembros de la comunidad son conocidos como patógenos oportunistas o patobiontes.
    El cambio comensal a patógeno puede seguir un cambio activo en el comportamiento, pero se asocia más a menudo a la translocación pasiva de un microorganismo a un tejido hospedador diferente o a cambios creados por el hospedador en su entorno. Por ejemplo las cepas de Bacteroides fragilis son benignas en el intestino humano, pero causan infecciones muy graves en el torrente sanguíneo. Los cambios en la fisiología humana que alteran los hábitats microbianos también pueden potenciar el cambio comensal a patógeno. Por ejemplo, cuando la piel está expuesta a temperaturas y humedad elevada, las corinebacterias endógenas pueden causar varias enfermedades de la piel como eritrasma. El efectuar cambios extremos en la microbiota puede originar consecuencias sustanciales en el hospedador, como disbiosis que son cambios que alteran la estructura de una comunidad microbiana perjudicado funciones críticas, como la capacidad para resistir microorganismos invasores. El caso de la infección por enterococos permite comprender la relación entre disbiosis y comensación entre patógenos, se postula que la alteración de la comunidad intestinal reduce su resistencia a ser colonizada y permite que las bacterias comensales se conviertan en patógenos.
    El impacto de la comunidad microbiana sobre el huésped, los patógenos y los resultados de la enfermedad debe considerarse como un aspecto esencial de la enfermedad infecciosa. El manejo de la enfermedad basada en la ecología del microbioma humano todavía está en sus primeras etapas, pero sin duda es un aspecto sumamente relevante para la comprensión de las enfermedades.

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  10. Cruz Vargas Erick Leonardo.

    El papel del microbioma en las enfermedades infecciosas y el estudio de las interacciones de los patógenos no nativos, así como las comunidades microbianas asociadas al huésped, permiten un mejor entendimiento a las enfermedades infecciosas; el poco conocimiento que se tiene sobre el papel que realizan los residentes microbianos durante las infecciones puede ser porque en la patogénesis, los roles de las comunidades se han pasado por alto para que se pueda simplificar el análisis de los patógenos que los infectan.

    Existen dos patógenos que menciona el texto y las diferencias que existen ente ellos, las cuales, dependen del contexto en el que se encuentren, es decir, una bacteria que puede resultar beneficiosa en un tejido puede resultar patógena en otro; aunque algunas comunidades microbianas pueden proteger a sus huéspedes de patógenos invasores, algunas se pueden tornar perjudiciales para ellos, a esto se le conoce como el cambio de comensal a patógeno y éstos son llamados "oportunistas" seguido por un cambio en el comportamiento y se asocia a la translocación de un microorganismo o a cambios creados por el huésped y su entorno, un ejemplo es el escape de E. Coli, la cual sale del intestino para colonizar otros lugares, el texto muestra unos ejemplos más sobre translocaciones en donde muestra la capacidad de alterar al huésped dañando en algunos casos más de una zona y causando enfermedades.

    En los humanos, los cambios en su fisiología pueden alterar los hábitats microbianos potenciando el cambio de comensal a patógeno, ejemplo de ello puede ser la exposición a temperaturas y a niveles de humedad elevadas causando enfermedades de la piel; mientras que en animales, el estrés crónico elimina el hierro de las proteínas causando infecciones.

    Finalmente, para determinar el papel de las comunidades en las enfermedades. los modelos de la patogénesis deben ser modificados, en donde se realice una evaluación de las comunidades en todas las etapas de la infección, así como el impacto sobre el huésped.

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  11. Amanda Sofía Tovar Hernández
    Aliados y adversarios
    Estudiando las interacciones entre patógenos no nativos y patógenos asociados al huésped nos ayudan a comprender las enfermedades infecciosas.
    Estudios recientes de las comunidades microbianas asociadas al huespes destacan lo poco que sabemos acerca de los roles desempeñados por los residentes microbianos durante infecciones
    Las diferencias entre los agentes patógenos, comensales y mutualistas son dependientes del contexto. Una bacteria que es benefıca en un tejido puede resultar patógena en otro. Miembros benéficos de la comunidad microbiana residente pueden convertirse en agresivos patógenos cuando se interrumpe esa comunidad. Por lo tanto, obligar a microorganismos asociados al huesped a ser grupos funcionales rígidos es contraproducente. Más bien, preferimos usar el término, "microbionte", que no le agrega características ni benéficas ni dañinas, solo dejando en claro que se refiere a la relación del microorganismo con el huésped.
    Comunidades microbianas bloquean algunas infecciones: la habilidad de las comunidades microbianas de resistir a los patógenos
    Muchos estudios de los probióticos proponen el desafío de establecer nuevas cepas de bacterias en el intestino mamífero, esto aparentemente supone retos de microorganismos no nativos, lo que sugiere que los tejidos del huésped ,que albergan una micro biota residente, resistan la colonización
    Investigaciones recientes exploran la relación entre la función del microbioma y la del huesped; aquí se especifica la interacción entre residentes e invasores. La resistencia a la colonización puede resultar de cualquier explotación o competencia entre microbios
    Aunque las comunidades microbianas nativas pueden proteger sus hospederos de patógenos invasores, bajo ciertas condiciones algunos de estos miembros de la comunidad pueden ser perjudiciales para sus anfitriones. La transición desde lo neutro hacia el papel perjudicial se refiere como “de comensal a patógeno”. El interruptor de comensal a patógeno puede seguir un cambio activo en el comportamiento, pero más a menudo se asocia con cualquier desplazamiento pasivo de un microorganismo a un tejido diferente o a los cambios del hospedero debido a su entorno
    Disbiosis, resistencia a la colonización y el interruptor de comensal a patógeno: aunque los microorganismos en ecosistemas asociados al hospedero se adaptan facimente a pequeños cambios ambientales, cambios extremos pueden desafiar toda la comunidad y conducir a las consecuencias substanciales para el hospedero. Perturbando la microbiota y provocando disbiosis, es decir, cambios que alteran tanto la estructura de una comunidad microbiana y deterioran las funciones críticas, incluyendo su capacidad para resistir la invasión de microorganismos. Disbiosis pueden manifestarse en cambios de estructura de la comunidad, estructura metagenómica y expresión génica
    Conclusión: La investigación futura debe incluir evaluación integral de la estructura y función de las comunidades microbianas en todas las etapas de la infección.
    El manejo de enfermedades basado en la ecología del microbioma humano está todavía en su infancia. Manipular deliberadamente las comunidades microbianas requiere una comprensión de los factores genéticos y moleculares que modulan la vulnerabilidad y estabilidad de la comunidad. Este tipo de investigación depende de nosotros aprendiendo el papel claro que llevan a cabo los miembros de la comunidad microbiana durante las infecciones, así como su ausencia y la pérdida de sus capacidades metabólicas afectan las infecciones. Integrando la genómica y datos metabólicos con el análisis genético clásico también proporcionará penetraciones críticas en el papel de la comunidad residente como un obstáculo para la fuente de agentes infecciosos en el ecosistema humano.

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  12. Sánchez Herrera Victoria Abigail

    Papeles del microbioma en enfermedades infecciosas

    La mayoría de investigación sobre infecciones se ha centrado en la relación entre el patógeno y el paciente, ignorando el papel de los microbios que componen el microbioma, esto en gran parte debido a la necesidad de simplificar el estudio del proceso de infección dadas las herramientas disponibles. Sin embargo, la microbiota juega un papel importante en los procesos de infección, al modular las defensas del individuo por lo cual es necesario estudiar sus interacciones con patógenos durante dichos procesos.

    No es posible clasificar a una bacteria como patógeno, comensal o mutualista ya que una bacteria que es benéfica en un tejido puede actuar como patógeno al invadir un tejido diferente, o al ser afectada por perturbaciones a la comunidad microbiana.

    Las comunidades microbianas son capaces de prevenir algunas infecciones, esto se descubrió inicialmente en estudios de probióticos, cuando se observó que era muy difícil establecer nuevas cepas de bacterias en el tracto digestivo debido a que en pocos días los números de bacterias recién introducidas disminuían drásticamente, demostrando que las comunidades microbianas resistían la colonización de tejidos por parte de nuevos microorganismos. Tiempo después se determinó que esta resistencia también aplicaba a patógenos. Esta resistencia a la colonización puede deberse a competencia explotadora, donde la colonización se evita por la competencia por un compuesto entre el microbio invasor y los miembros del microbioma; o a competencia por interferencia, donde un miembro de la comunidad microbiana es antagonista al invasor.

    Por otro lado, algunos miembros de la microbiota también pueden convertirse en patógenos, estos se conocen como patógenos oportunistas y difieren de los patógenos en que estos no pueden producir infecciones intracelulares, estimular el sistema inmune del hospedador, expresar determinantes de virulencia ni infectar hospedadores saludables. Este cambio de comensal a patógeno puede deberse a dos cosas, la translocación del microbio de un tejido a otro, o los cambios en el ambiente del microbio causados por el hospedador mismo, por ejemplo, el estrés crónico en animales provoca la producción de una molécula que hace que haya hierro disponible para una infección por E. coli.

    Aunque la microbiota puede adaptarse fácilmente a cambios pequeños en su ambiente, grandes perturbaciones pueden llevar a disbiosis, que son cambios que perturban la estructura de comunidades microbianas alterando funciones críticas incluyendo la habilidad de resistir colonización y evitar infecciones, también facilita el cambio de comensal a patógeno. La disbiosis puede manifestarse como cambios en la estructura de la comunidad, cambios en la estructura metagenómica o cambios en la expresión de genes.

    Así pues, es necesario integrar el papel de la microbiota en el estudio de procesos de infección, alterando los modelos ya establecidos y tomando en cuenta la estructura y función de las comunidades microbianas en todas las etapas de infección, así como definiendo cambios en la comunidad y su metagenoma causados por uso de antibióticos en estudios futuros.

    Referencia
    Miles, J.; Holt, J.F.; Handelsman, J. (2015) Allies and Adversaries: Roles of the Microbiome in Infectious Disease. Microbe 10, 9 p.370-374

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  13. Allies and Adversaries: Roles of theMicrobiome in Infectious Disease

    Anteriormente se había ignorado la influencia del microbioma en el proceso infeccioso de un hospedero. Sin embargo, recientemente se ha descubierto que ese microbioma está implicado en la modulación del sistema inmune del hospedero.
    Ya no se puede tener una clasificación funcional rígida sobre qué bacterias son patógenas, comensales y mutualistas, ya que esto dependerá del contexto. Las bacterias benéficas pueden convertirse en patógenas en cierto tejido o cuando se desorganiza la comunidad bacteriana. Es por ello que se ha optado recientemente por usar el término “microbionte” para referirse a microorganismos asociados con un hospedero, independientemente de si éstos son benéficos o malignos.
    Algunas comunidades bacterianas asociadas a un hospedero pueden ser benéficas en la lucha contra algunos patógenos. El microbioma resiste la colonización de bacterias no nativas. Se ha observado que ratones libres de microbios son más susceptibles a infecciones que los ratones colonizados normalmente. La resistencia a la colonización de patógenos de debe a la competencia entre microbios residentes normales y microbios patogénicos (por ejemplo, la E. coli, que es un residente normal, compite con Salmonella por el hierro).
    También puede ocurrir que bajo ciertas circunstancias algunas bacterias benéficas se conviertan en malignas para el hospedero. A las bacterias que presentan este cambio de comportamiento se les conoce como patógenos oportunistas. Generalmente esto se asocia con un cambio en el ambiente de la bacteria, más concretamente por el cambio en el tejido en el que se encuentra. Este switch también puede presentarse con cambios fisiológicos del hospedero que alteren los hábitos microbianos.
    Cambios bruscos medioambientales perturban la microbiota, lo cual puede causar disbiosis (desorganización de la estructura microbiana que altera al hospedero). La disbiosis puede manifestarse en cambios en la estructura de la comunidad, la estructura metagenómica o en la expresión de genes. La disrupción de la comunidad bacteriana del intestino reduce la resistencia a la colonización de patógenos, además de favorecer el cambio de bacterias comensales a patógenas.

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  14. Lo interesante de este artículo es que en vez de enfocarse en la relación entre microbioma y sus funciones en el hospedero, se centra en las interacciones entre residentes vs invasores.
    Hasta hace poco, la investigación en patogénesis ignoraba los roles de las comunidades residentes en las cuales funcionan los patógenos. Muchos investigadores eliminan las comunidades microbianas nativas de los modelos de los hospederos para simplificar el análisis de los patógenos que los infectan.
    Las diferencias entre patógenos, comensales y mutualistas son dependientes del contexto. Una bacteria que es beneficial en un tejido puede resultar patógena en otro. Miembros benignos de una comunidad residente pueden convertirse en patógenos agresivos cuando la comunidad es interrumpida. Por lo tanto, forzar microorganismos asociados a su hospedero en rígidos grupos funcionales es contra productivo. Es preferible usar el término “microbionte” que define características ni benéficas ni perjudiciales, capturando únicamente la asociación del microorganismo con su hospedero. En el artículo se examina como el perturbar la microbiota puede transformar los organismos comensales residentes en patógenos.
    Hace más de 100 años Ilya Metchnikoff descubrió evidencia de resistencia en colonización, la habilidad de comunidades microbianas a resistir patógenos. Se hicieron estudios posteriores con prebióticos estableciendo nuevas cepas bacterianas en el intestino humano. En general, los niveles de las bacterias introducidas bajaron a niveles indetectables en el transcurso de días, demostrando como las comunidades microbianas soportan retos provenientes de organismos no nativos, sugiriendo que los tejidos del hospedero que albergan microbiota residente soportan futuras colonizaciones. Esta resistencia presente en las colonias residentes también se observa en patógenos.
    A pesar de que las comunidades microbianas pueden proteger a su hospedero de patógenos invasores, bajo ciertas condiciones algunos de los miembros de estas comunidades pueden ser dañinos para el hospedero. La transición del rol neutral al perjudicial es conocida como el cambio de comensal a patógeno, y estos miembros de la comunidad son conocidos como patógenos oportunistas o patobiontes. Los verdaderos patógenos pueden producir infecciones intracelulares, estimular el sistema inmune del hospedero, expresar virulencia e infectar hospederos saludables.
    Gracias a estos avances, se pueden redefinir las enfermedades infecciosas, el impacto de la comunidad microbiana en hospedero, patógeno y enfermedad se convierte en el nuevo enfoque. El manejo de enfermedades basado en la ecología del microbioma humano está apenas en sus primeras etapas, manipular comunidades microbianas deliberadamente requerirá un entendimiento de factores moleculares y genéticos que modulan la estabilidad y vulnerabilidad de la comunidad. El uso de tecnologías genómicas y metabolómicas con análisis genético clásico proveerá de nuevas perspectivas frente al papel de la comunidad residente como barrea y fuente de agentes infecciosos en el ecosistema humano.

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  15. Omar Josue Obregón Portugal
    Allies and Adversaries: Roles of the Microbiome in Infectious Disease.
    Este artículo habla sobre que conocer más el microbioma humano, así como los patógenos no nativos asociados a huéspedes nos permite conocer mejor cómo funcionan las enfermedades infecciosas. Se abordan dos temas importantes en este artículo, el primero es examinar la evidencia de las comunidades microbianas asociadas al huésped como barreras para la infección y revisar los esfuerzos actuales para identificar mediadores de esta función protectora. Segundo, examinar cómo la alteración de la microbiota puede transformar a los residentes comensales en patógenos.
    Este artículo nos menciona que en realidad sabemos muy poco del papel que juegan las comunidades microbianas en las enfermedades infecciosas, además de que anteriormente no eran tomadas en cuenta a la hora de analizar los patógenos causantes de dichas enfermedades. Pero que actualmente se ha hecho un esfuerzo por tratar de conocer más las interacciones microbianas ya que estas modulan las defensas del huésped, además de que los patógenos infecciosos actúan generalmente en estas comunidades.
    También se menciona que los miembros benignos de una comunidad pueden convertirse en agentes patógenos negativos cuando esta comunidad es trastornada. Por lo tanto, forzar microorganismos asociados al huésped en grupos funcionales rígidos es contraproducente. La transición de la función neutral a la perjudicial se conoce como “cambio de comensal a patógeno”, y los miembros de esta comunidad se conocen como patógenos oportunistas. Este cambio comensal patógeno puede suceder debido al paso de un microorganismo a otro tejido como huésped, o a cambios efectuados en el entorno del huésped.
    Como se mencionó anteriormente, algunas comunidades microbianas funcionan como resistencia a patógenos, una forma de mejorar estas comunidades es a través de uso de algunos prebióticos como los lactobacilos, sin embargo estos prebióticos tienen que ser restablecidos constantemente. De hecho las bacterias recién introducidas bajan a niveles indetectables en días. Por lo tanto, las comunidades microbianas aparentemente resisten desafíos de microorganismos no nativos, lo que sugiere que los tejidos del huésped que albergan una microbiota residente resisten la colonización adicional. La resistencia a la colonización puede resultar de una competencia explotadora o de interferencia entre microbios. Como por ejemplo la cepa de E. coli Nissle 1917, la cual es una residente intestinal normal que limita la colonización de Salmonella Typhimurium en ratones, ya que compite por el hierro, esto es un ejemplo de competencia explotadora.
    Para terminar, el ensayo concluye con que la investigación futura de enfermedades infecciosas debe incluir una evaluación exhaustiva de la estructura y función de las comunidades microbianas en todas las etapas de la infección, al mismo tiempo que defiende los cambios en la comunidad y los metagenomas que inducen los tratamientos con antibióticos.

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  16. Allies and Adversaries: Roles of theMicrobiome in Infectious Disease
    Karen Lizbeth Claro Mendoza

    En el artículo se muestra la revisión de la evidencia de las comunidades microbianas asociadas al huésped como barreras para la infección y se revisan los esfuerzos para identificar mediadores de dicha función protectora. También se analiza la transformación de los residentes comensales en patógenos y cómo se ve afectada la microbiota.

    Las comunidades microbianas protegen a los hospedadores de patógenos invasores, sin embargo algunos miembros de las comunidades en circunstancias particulares perjudican al hospedador. Esta transición se denomina de comensal a patógeno. Dichos miembros de la comunidad se les llama patobiontes o patógenos oportunistas. Un ejemplo típico y úril es cuando E.Coli es benigna en el colón pero coloniza otra parte del cuerpo, E. coli se vuelve un patobionte. Otro ejemplo se encuentra a en Bacteroides fragilis, la cual es benigna en el intestino humano, pero causan infecciones muy graves en el torrente sanguíneo.

    Cuando se recetan antibióticos a plas persosas desde temprana edad o cuando re utilizan antibióticos de manera desinfomada, se está ignorando el microbioma del paciente. Muchos investigadores eliminan las comunidades microbianas nativas de sus huéspedes modelo para simplificar el análisis de los patógenos que los infectan.

    .La gestión de las enfermedades basada en la ecología del microbioma humano todavía está en sus inicios. Manipular deliberadamente las comunidades microbianas requerirá una comprensión de los factores genéticos y moleculares que modulan la estabilidad y la vulnerabilidad de la comunidad.

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