Las bacterias son organismos resistentes y cuyas mutaciones y evolución suceden a un ritmo Impresionante, lo cual no siempre es bueno para los humanos debido a que estas características los han hecho resistentes a una gran cantidad de antibióticos, causando que cuando estos entran en nuestros cuerpos, los antibioticos no sean capaces de acabar con ellos, aumentando el riesgo de mortalidad por infecciones. La razón de esto ha sido el uso desmedido de antibióticos, ya que podemos encontrarlos incluso en la comida . El artículo habla principalmente del posible origen del problema y de su esparcimiento a través de diferentes medios , para finalmente terminar en el cuerpo humano, causando miles de muertes e incluso aumentando los riesgos de muerte por prácticas médicas cotidianas.
Se cree que las bacterias que viven en el suelo son una fuente de generación de nuevos genes resistentes a los antibióticos debido al ambiente en el que están obligadas a vivir, donde deben luchar a través de la producción de toxinas o inhibidores de crecimiento para otras bacterias vecinas, y al mismo tiempo, las bacterias afectadas por estas toxinas o inhibidores se vieron en la necesidad de hacerse resistentes a ellos, permitiéndoles sobrevivir. Esto se volvió un problema cuando estás bacterias transfirieron esos genes a otras bacterias que viven dentro del cuerpo humano o en animales, las cuales son acumuladas y esparcidas por el agua, que podemos encontrar especialmente en las aguas residuales, tanto de las urbes como de las zonas rurales, sin embargo, son más predominantes en las aguas de las ciudades debido a todos los desechos provenientes de hospitales, fábricas de medicamentos y otros lugares, lo cual crea un ambiente favorable para la transferencia horizontal de genes que codifican los genes resistentes a antibióticos a otros patógenos oportunistas que se puedan encontrar ahí . A pesar de que las aguas residuales son tratadas en muchos lugares, la mayoría de estas bacterias son resistentes a estos procesos y son esparcidas , llegando a algunos cultivos, que posteriormente son comidos por animales de los cuales consumimos su carne y llegan finalmente a nosotros o llegan directamente a animales silvestres los cuales esparcen aún más estos microorganismos ya que algunos migran y viajan enormes distancias.
Otra fuente de crecimiento de estas bacterias resistentes son los animales domésticos, en quienes a veces se presentan síntomas de infección y en otras ocasiones, las bacterias simplemente colonizan a su hospedero, con la posibilidad de infectar a humanos , o viceversa , en ocasiones los humanos también pueden infectar a las mascotas, las cuales pudieron haber adquirido a estas bacterias de diferentes maneras.
Las miles de maneras y probabilidades de adquirir alguna bacteria resistente a antibióticos cada vez aumenta más, y nosotros no podemos seguir este ritmo de evolución de las bacterias debido a que no podemos crear antibióticos nuevas tan rápido, por lo que esto se ha vuelto un gran problema e incluso esta podría ser la principal causa de muerte en un futuro .
Amanda Sofía Tovar Hernández La resistencia antibiótica se esparce entre dispersas especies y hábitats. La resistencia antibiótica bacteriana continúa esparciéndose por el mundo, afectando directamente a los humanos y animales y estableciendo depósitos que dan continuidad a las cepas para que emerjan en el futuro. La resistencia bacteriana y genética ante diversas cepas se esparce en distintos ambientes, las reservas para los hábitats terrestres y acuáticos asi como para los animales salvajes y domesticados, fomentan la esparción, acumulación de esta resistencia en humanos, creando serios problemas de salud publica a largo plazo. Pero existen en patógenos particulares que infectan a los humanos con mayor facilidad, como es el caso de la beta lamactasa que produce E. coli (ESBL-E.coli), carbapenem resistente Enterobacteriacae (CRE), y la meticilin resistente Staphylococus areus (MRSA), estos son altamente adaptables y se mueven libremente usando a varios animales como huéspedes antes de que salten a los humanos. Microbios del suelo como una fuente y reserva de la resistencia antibiótica, dentro del suelo las bacterias residentes están en una constante batalla unos a otros sobre el césped. Serios problemas de salud pueden emerger cuando las bacterias del suelo transmitan sus genes a especies de microbios que conviven frecuentemente con animales o humanos. El agua también es un factor que expone a los humanos a la resistencia antibiótica ya que es una compleja reserva de bacterias que son resistentes a los antibióticos y de mismo modo las esparce por diversos lugares, hablando en particular del agua municipal tratada fomenta la mezcla de cepas de bacterias exponiendo a los humanos a estas. Así como también la vida animal salvaje esparce cepas de MDR a través de diversas áreas geográficas, generando reservas de animales para aquellas bacterias más dispersas que geográficamente pueden llegar a sitios más distantes y tienen una mayor probabilidad de infectar a las personas. El ambiente y la contaminación también son factores importantes ya que las bacterias se transportan con mayor facilidad, llegando a el rostro de muchos animales y estos al beber agua, por ejemplo, la contaminan y esparcen con mayor facilidad las bacterias. En los casos especiales de las vacas, borregos y puercos, debido a su dieta y a su continua interacción con los humanos son de los animales que podrían transmitir con mayor facilidad patógenos ya que en ellos se encuentran grandes colonias de MDR. Pero no solo cuando hablamos de animales salvajes existe algún riesgo, ya que los animales domésticos llevan cepas de MDR entre el ambiente y los humanos, los animales que tienen mayor interacción con los humanos definitivamente son los animales domésticos, pero al mismo tiempo al poseer MDR son de los que más ponen en riesgo nuestra salud ya que este puede crear colonias en su piel y/o mucosa que definitivamente llegamos a tocar en algún momento. En conclusión el articulo ofrece una visión de las enfermedades infecciosas debido a la esparción de bacterias antibióticas que fluyen entre las poblaciones de humanos y animales en distintos ambientes
Amanda Sofía Tovar Hernández La resistencia antibiótica se esparce entre dispersas especies y hábitats. La resistencia antibiótica bacteriana continúa esparciéndose por el mundo, afectando directamente a los humanos y animales y estableciendo depósitos que dan continuidad a las cepas para que emerjan en el futuro. La resistencia bacteriana y genética ante diversas cepas se esparce en distintos ambientes, las reservas para los hábitats terrestres y acuáticos asi como para los animales salvajes y domesticados, fomentan la esparción, acumulación de esta resistencia en humanos, creando serios problemas de salud publica a largo plazo. Pero existen en patógenos particulares que infectan a los humanos con mayor facilidad, como es el caso de la beta lamactasa que produce E. coli (ESBL-E.coli), carbapenem resistente Enterobacteriacae (CRE), y la meticilin resistente Staphylococus areus (MRSA), estos son altamente adaptables y se mueven libremente usando a varios animales como huéspedes antes de que salten a los humanos. Microbios del suelo como una fuente y reserva de la resistencia antibiótica, dentro del suelo las bacterias residentes están en una constante batalla unos a otros sobre el césped. Serios problemas de salud pueden emerger cuando las bacterias del suelo transmitan sus genes a especies de microbios que conviven frecuentemente con animales o humanos. El agua también es un factor que expone a los humanos a la resistencia antibiótica ya que es una compleja reserva de bacterias que son resistentes a los antibióticos y de mismo modo las esparce por diversos lugares, hablando en particular del agua municipal tratada fomenta la mezcla de cepas de bacterias exponiendo a los humanos a estas. Así como también la vida animal salvaje esparce cepas de MDR a través de diversas áreas geográficas, generando reservas de animales para aquellas bacterias más dispersas que geográficamente pueden llegar a sitios más distantes y tienen una mayor probabilidad de infectar a las personas. El ambiente y la contaminación también son factores importantes ya que las bacterias se transportan con mayor facilidad, llegando a el rostro de muchos animales y estos al beber agua, por ejemplo, la contaminan y esparcen con mayor facilidad las bacterias. En los casos especiales de las vacas, borregos y puercos, debido a su dieta y a su continua interacción con los humanos son de los animales que podrían transmitir con mayor facilidad patógenos ya que en ellos se encuentran grandes colonias de MDR. Pero no solo cuando hablamos de animales salvajes existe algún riesgo, ya que los animales domésticos llevan cepas de MDR entre el ambiente y los humanos, los animales que tienen mayor interacción con los humanos definitivamente son los animales domésticos, pero al mismo tiempo al poseer MDR son de los que más ponen en riesgo nuestra salud ya que este puede crear colonias en su piel y/o mucosa que definitivamente llegamos a tocar en algún momento. En conclusión el articulo ofrece una visión de las enfermedades infecciosas debido a la esparción de bacterias antibióticas que fluyen entre las poblaciones de humanos y animales en distintos ambientes
Las bacterias resistentes a los antibióticos siguen extendiéndose afectando directamente a animales y humanos de acuerdo con varios investigadores que hablaron en el 2005 en la conferencia ICAAC en San Diego el pasado septiembre. En general existen varios tipos de patógenos que infectan a los seres humanos. Los ambientes del suelo son una fuente probable de nuevos genes de resistencia a antibióticos de acuerdo con Fiona Walsh. Algunas especies producen toxinas o inhibidores del crecimiento que les permiten frustrar y por lo tanto competir con sus vecinos. Especies microbianas vecinas en suelos desarrollaron los medios para resistir las toxinas de especies microbiana invasoras. Así que graves consecuencias para la salud publica pueden surgir cuando las bacterias del suelo transmiten sus genes de resistencia a las especies de microbios que viven dentro de los seres humanos o animales. "La aparición de la resistencia: las amenazas ambientales de la cadena y de los alimentos" como una transferencia medioambiental probablemente comenzó la difusión de la Klebsiella pneumoniae carbapenemase de que las especies de diversos patógenos bacterianos gram-negativos, incluyendo, Salmonela Enterica, E. coli y Seudomonas ssp. Entonces se menciona que los genes ancestrales probablemente tranferidos a cepas de otras bacterias gram-negativas que son patógenos comunes de los seres humanos cuando se movilizo el transpon Tn4401. El agua es un deposito dinámico de acumulación y también de dispersión de las bacterias resistentes a los antibióticos.Algunos de estos organismos d agua se han vuelto resistentes a todos o casi todos los antibióticos incluidos los medicamentos de ultima instancia. El 41% de dichas cepas de MDR de E. coli resistentes a carbapenem son la mayoría pertenecientes a los subgrupos filogenéticos B2 y D que son conocidos por causas de infección humana invasiva.
MDR bacterias dentro de los depósitos de agua pueden difundirse a la fauna, en efecto, la generación de reservorios animales para aquellas bacterias que se dispersan mas cepas resistentes a sitios geográficamente distantes y aumentan las posibilidades para que los eres humanos estén expuestos a ellas. Las aves silvestres, en particular, especialmente las especies migratorias son de gran preocupación para la difusión de mas cepas bacterianas resistentes a los antibióticos.
Perros gatos y otras mascotas son otro conducto para trasmitir MDR cepas microbianas dentro y entre las especies. Los animales domésticos y animales salvajes son reservorios importantes que contribuyen a la propagación y expansión de la MDR patógenos particularmente para CTXM-1/15 de E. coli productora de reciente aparición y OXA-48 y la eche en polvo descremada producida por E. coli y K. pneumoniae dice Endimiani. Algunos gatos son portadores asintomáticos de IMP-4- que llevan S. entérica lo que dificulta su seguimiento y facilita una mayor propagación del clon, de acuerdo a Gottlieb. Los animales de compañía también sirven como reservorios de cepas de SARM que pueden colonizar la piel y la mucosa nasal y se trasmiten fácilmente entre los seres humanos y los perros, de acuerdo con Holmes. Este estudio resalta las enfermedades infecciosas de los patógenos de las poblaciones humanas y animales están fuertemente relacionadas y proporciona evidencia de que el uso de antibióticos en medicina de animales esta dado a la forma de la población de un importante patógeno.
El artículo habla de la resistencia de las cepas de los patógenos a los antibióticos propagada a través de especies y hábitats, poniendo en gran amenaza a la salud pública, la cual, se ve en un estado de alerta por la resistencia misma de los patógenos hacia los fármacos. Resultados recientes muestran crecientes influencias alarmantes de resistencias a antibióticos. Grandes amenazas a la salud a largo plazo se debe a que los reservorios de las cepas en hábitats terrestres y acuáticos así como en los animales salvajes y animales domesticados favorecen la acumulación y propagación de la resistencia a los medicamentos en los seres humanos; para lograr un "control" sobre la propagación se realizan estudios de seguimiento que ayudan a predecir y a evitar que tal propagación de patógenos resistentes vayan hacia las poblaciones humanas.
El agua expone a los seres humanos a bacterias resistentes, dado que el agua acumula y dispersa estas bacterias, sobre todo los lugares de almacenamiento de aguas residuales, las cuales son el "hábitat acuático más rico de genes resistentes a antibióticos" (Weiman, Shanon. 2016). Las cepas de aguas residuales de Nigeria transmiten sus genes de resistencia a otros patógenos "oportunistas" incluyendo a E. Coli. Se encontró también que uno de los genes de resistencia se encuentra también en pacientes con infecciones del tracto urinario en la región. Aún así, no se asegura que éstas transmisiones contribuyan a riesgos de salud pública en Nigeria.
Las interacciones entre los seres humanos y las mascotas fomentan la colonización de cepas en la comunidad que, se pueden volver a propagar hacia las poblaciones humanas, además las cepas son arrojadas por las mascotas al medio ambiente; dichas cepas pueden andar entre los seres humanos, perros, gatos e incluso caballo, éste estudio en donde relaciona a este linaje (el de los animales domésticos) con la interacción con los humanos sugiere que estamos estrictamente relacionados y evidencia el uso de antibióticos en medicina de animales, dando forma a la población de un patógeno humano.
Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I
Las bacterias resistentes a antibióticos se están propagando alrededor del mundo por lo que nos afecta a los humanos y a los animales. En las tensiones de los hábitats terrestres y acuáticos, tanto los animales salvajes como domésticos, fomentan la acumulación, propagación y reintroducción a la resistencia de los antibióticos en los seres humanos lo que representa una gran amenaza hacia nuestra salud. Lo que se trata de investigar es como o en qué forma se tramiten las enfermedades de una especie a otra para así poder predecir y prevenir una mayor propagación de organismos resistentes a los medicamentos. Es muy probable que el suelo sea una fuente de genes resistentes a los antibióticos ya que las especies bacterianas luchan entre ellas sobre el huésped, algunas producen toxinas o inhibidores de crecimiento que les permiten frustrar la competición de sus compañeros. El agua también es un depósito de estas bacterias ya que se acumulan es este medio, especialmente en aguas residuales que arrojan las poblaciones humanas. La sequias provocas una agravación de esta situación ya que aumente es reúso del agua. Las bacterias en depósitos de agua pueden ser trasferidos a la fauna. Otro factor es la contaminación ambiental, por ejemplo, las heces de los animales contaminan fuentes de agua dulce y se crea una incubadora de estas bacterias. Las mascotas como perros y gatos son otro conducto para la transmisión de cepas microbianas resistentes a fármacos. La íntima relación que tienen los humanos con estos animales se ocupan de fomentar la colonización de cepas de infecciones. Este artículo nos deja mucho pues quizá aunque actividades simples como que nuestras mascotas excreten parezcan inofensivas puede afectar mucho nuestra vida y más si estamos en frecuente contacto con ellos. Es muy importante cuidar todo ya que siempre algo depende de otra cosa, si seguimos sin tomar conciencia contaminando todo es muy probable que necesitemos más que medicamentos o que se propaguen grandes epidemias.
Shannon Weiman. (2016). Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I Microbe 11:5 pp. 201-207
Los depósitos de cepas bacterianas, de hábitats tanto terrestres como acuáticos, así como en animales salvajes y domésticos fomentan la acumulación y propagación de la resistencia a los fármacos en los seres humanos. Recientes investigaciones ofrecen una amplia y a la vez alarmante imagen de la creciente influencia y naturaleza dinámica de la resistencia a los antibióticos. Debido a la gran cantidad de patógenos que infectan a los seres humanos, con amplias capacidades de adaptación y libre movimiento en diversos animales, los investigadores se dieron a la tarea de documentar las excursiones de los patógenos, monitoreando los depósitos medioambientales que ocupan e identificando su forma de transmisión de un hospedador a otro, con el fin de poder predecir y evitar la propagación de cepas patógenas. Uno de los ambientes considerado como posible fuente de genes resistentes a los antibióticos, es el suelo. Dentro de este, algunas especies producen toxinas o inhibidores de crecimiento que les permiten frustrar y competir con sus vecinos. Mientras que especies microbianas vecinas, desarrollaron las capacidades para resistir a las toxinas del agresor. La importancia de estos mecanismos radica en la posible capacidad de las bacterias del suelo para transmitir sus genes de resistencia a especies microbianas que viven dentro de humanos o animales. Se cree que esta transferencia ambiental remota sus orígenes a la difusión mundial de Klebsiella pneumoniae carbapenemase (KPC). Por otro lado, se hace mención de la importancia del agua como un complejo y diverso depósito de bacterias, haciendo énfasis en las instalaciones de tratamiento de aguas residuales municipales, clasificándolo como el hábitat acuático más rico en genes resistentes a antibióticos. A pesar ello, pocos estudios indican el riesgo para la salud pública, además la presencia de sequías agrava la situación, ya que aumenta el uso de aguas tratadas en granjas y jardines, cuyas consecuencias pueden ser no deseadas debido a la difusión de cepas resistentes. Un claro ejemplo de ello es la situación en Nigeria, donde los sistemas de aguas residuales de plantas farmacéuticas, fungen como albergue para los patógenos, favoreciendo la transferencia horizontal de genes que codifican los factores de resistencia a antibióticos. Estos mismos genes se han encontrado en pacientes de la región con infecciones en el tracto urinario, pero son necesarios más análisis para determinar si son esas transmisiones las que contribuyen al desarrollo de la enfermedad. Estas bacterias MDR dentro de los depósitos de agua pueden ser difundidas a la fauna y es este hecho el que permite la generación de reservas en animales que se dispersan en sitios geográficamente distintos, aumentando la posibilidad de que los seres humanos estén expuestos. Este tipo de “contaminación ambiental” contribuye a la difusión y expansión de las bacterias, se ha observado que se origina de manera relevante en granjas ganaderas, donde organismos como moscas y ratones difunden potencialmente cepas resistentes a grandes mamíferos o depredadores debido a su baja posición en la cadena alimenticia. Esta contaminación puede ser auto-perpetúa debido a los frecuentes intercambios de bacterias resistentes, entre animales y hábitats. Las aves migratorias son de gran preocupación consideradas como esparcidoras globales. Finalmente, animales de compañía como perros y gatos son un importante conducto para la transmisión de cepas microbianas resistentes a fármacos, dentro y entre especies. En Europa Occidental aproximadamente el 18% de las mascotas son colonizadas por este tipo de cepas resistentes, mientras que las cifras aumentan en Hong-Kong, alcanzando una variación en del 87 al 92%. Los factores causales de riesgos para la salud pública deberán ser ampliamente considerados, para que puedan tomarse las medidas necesarias en la prevención y control de la transmisión de patógenos.
El articulo nos plantea una realidad que estamos enfrentando con las enfermedades o malestares causados por las bacterias, que no pueden ser curadas mediante antibióticos, debido a que las cepas bacterianas y los genes resistentes a estos antibióticos se están propagando por el mundo a gran velocidad, mas se tardan los científicos y médicos en encontrar un nuevo antibiótico, en lo que en estas bacterias sufren mutaciones nuevas que las hacen mas resistentes.
La propagación de estas bacterias y sus genes se debe al hábitat en el que se desarrollan y a los contaminantes a los que son expuestos, por ejemplo en el suelo, aguas y animales domésticos, ya que sirven de incubadoras o de medios de transmisión llegando a los humanos. En el suelo se encuentran los genes más conocidos que son patógenos para el hombre, donde 80% de ellos son resistentes a los diversos antibióticos, esto se debe a las alteraciones que sufre el suelo, tanto en zona rural como urbana, lo que ocasiona las mismas condiciones de infección en la población.
Otro hábitat es el agua, debido a que es un medio muy dinámico y se encuentra en contacto continuo con el ser humano; de acuerdo a las investigaciones en las aguas residuales se encuentra una gran concentración de bacterias resistentes a los antibióticos, por lo que las poblaciones urbanas se ven más afectadas en este caso. Pero por el otro lado, en las zonas rurales, las aguas se utilizan para riego, lo que provoca que estas bacterias entren en contacto con el 75% de la fauna consumida por las especies ganaderas, lo que puede ocasionar enfermedades en ellas o que al momento de ser consumidos como alimento, entren las bacterias en el cuerpo humano.
Esta investigación abre las puertas a un panorama más amplio del desarrollo y desplazamiento de las bacterias resistentes de antibióticos así como los genes presentes en ellas y en otras especies. Es necesario que los antibióticos no sean recetados como cualquier cosa o que no sean dados a los animales, ya que las bacterias tendrán una mayor resistencia con el paso del tiempo, llegando a un punto en el que ningún antibiótico sirva eficientemente.
La resistencia antibiótica se propaga a través de especies y hábitats
Este artículo muestra la alarmante magnitud del problema de la transferencia de genes que conducen a la resistencia antibiótica de bacterias patógenas, ya que dichos genes forman reservas desde las cuales pueden propagarse y reintroducirse en poblaciones humanas, generando serios problemas de salud pública.
Los medios desde los cuales la resistencia a antibióticos se propaga abarca desde los suelos; donde las bacterias pelean por territorio produciendo toxinas o inhibidores de crecimiento para ganar territorio (algunos de los cuales han sido usados como antibióticos) mientras que sus contrincantes desarrollan resistencia contra estos compuestos, generando así genes de resistencia antibiótica, aunque cabe mencionar que estos genes sólo nos son problemáticos si se transfieren a microbios que viven en humanos o animales; hasta el agua, donde se acumulan y difunden las bacterias resistentes a antibióticos, en particular en plantas de tratamiento de aguas residuales.
Los animales silvestres y domésticos también son importantes propagadores de bacterias resistentes a antibióticos, algunos animales silvestres como las aves pueden propagar estas bacterias de forma global debido a sus migraciones, mientras que otras especies como los cuervos, que están en contacto cercano con los humanos también son susceptibles a infectarse con estas bacterias y luego difundirlas. En cuanto a los animales domésticos, estos no sólo provocan infecciones recurrentes entre sus dueños, también propagan estos microorganismos por el ambiente y a otras especies.
Afortunadamente, el problema podría reducirse si se implementan medidas de control de infecciones así como un uso más cuidadoso de antibióticos tanto en humanos como en animales.
Referencia Weiman, S. (2016) Antibiotic resistance spreads through diverse species and habitats, part I. Microbe, 11, 5, p.201-207
La amenaza para la salud pública se amplifica con los patógenos resistentes a los fármacos que se están moviendo libremente a través de diversos medios, de diversas especies, etc. Las bacterias resistentes a los antibióticos siguen propagándose en todo el mundo y esto afecta directamente a los pacientes humanos y animales. Estos resultados pintan un más amplio y, de cierto modo, una imagen muy alarmante de la creciente influencia y la naturaleza dinámica de la resistencia a los antibióticos que están teniendo los organismos patógenos. En particular, varios tipos de organismos patógenos que infectan a los seres humanos, incluyendo a Escherichia coli (E. coli BLEE), y Staphylococcus aureus que son resistentes a la meticilina (SARM), son muy adaptables y se mueven libremente entre diversos huéspedes animales antes de saltar de nuevo en los seres humanos. Los investigadores están documentando excursiones medioambientales de estos y otros reservorios ambientales de monitoreo de patógenos que identifica la forma en que se transmiten de una especie huésped a otro. Estos estudios de seguimiento son parte de un esfuerzo mayor para predecir y, finalmente, evitar la propagación de cepas patógenas resistentes a los fármacos en y con las poblaciones humanas. La investigación de Walsh se centra en el descubrimiento de la presencia oculta de tales genes de resistencia en los suelos a partir de fuentes tanto rurales como urbanas. Ella identifica nuevos genes de resistencia que actúan contra el ácido nalidíxico quinolona, y trata de identificar cómo funciona cada uno antes de que ejercen un impacto en la salud pública. "Si es que alguna vez emergen de la tierra y la transferencia de patógenos clínicos en humanos, será importante para caracterizar su actividad,". Los microbios del suelo también albergan genes de resistencia que son comúnmente conocidos por su significación clínica entre los patógenos humanos, incluyendo más de una docena de lactamasas y varios carbapenemasas, según Walsh. "Hemos identificado la naturaleza resistente a múltiples fármacos (MDR) de las bacterias del suelo mediante la selección de ellos en un antibiótico," dice ella. "En este grupo de bacterias del suelo, mayor que el 80% de las cepas son resistentes a los antibióticos 16-23." "Algunos de estos organismos se han vuelto resistentes a todos o casi todos los antibióticos, incluidos los últimos fármacos del complejo como carbapenems. "Es desconcertante que el 41% de dichas cepas MDR de E. coli sean resistentes a carbapenem, son en su mayoría, pertenecientes a los subgrupos filogenéticos B2 y D que son conocidos por causar infecciones en seres humanos. Estas cepas fueron más prevalentes en las muestras tomadas de las instalaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas, lo que sugiere que tales depósitos urbanos pueden plantear mayores riesgos de Salud Pública que las fuentes agrícolas rurales.
Artículo: Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I. Alumna: Rodríguez Blanco Fernanda. Las bacterias resistentes a los antibióticos siguen extendiéndose por todo el planeta, afectan directamente a humanos y animales. Algunos patógenos que infectan a los humanos tienen la capacidad de adaptarse y moverse rápidamente a través de los animales (que funcionan como hospederos) antes de atacar el cuerpo humano. Los investigadores tratan de conocer cómo es posible que estos patógenos pueden ser transmitidos de una especie a otra, comprender este mecanismo puede ayudar a predecir y, eventualmente, evitar la propagación de cepas patógenas resistentes a los fármacos hacia las poblaciones humanas. Ambientes, como el suelo, son una fuente probable de nuevos genes de resistencia a antibióticos, mientras que el agua proporciona un depósito más dinámico, acumulando y dispersando bacterias que contienen factores de resistencia a los antibióticos conocidos. En particular, las instalaciones de tratamiento de aguas residuales fomentan la mezcla de cepas bacterianas que se desprenden de las poblaciones humanas, dando lugar a intercambios de genes de resistencia entre los microorganismos que se congregan allí. A pesar de que estas plantas de tratamiento intentan remover gran cantidad de contaminantes no siempre funciona, por ejemplo, la cepa MRSA puede sobrevivir a distintos tratamientos, posteriormente es probable que esta cepa ponga en riesgo la salud humana. Por otro lado, los perros, gatos y otros animales son otro conducto para transmitir cepas microbianas entre especies. Las interacciones íntimas entre los animales domésticos y los seres humanos que se ocupan de ellos, fomentan la colonización con cepas de la comunidad, que pueden propagarse de nuevo a las poblaciones humanas. Además, los animales domésticos arrojan estas cepas resistentes en el medio ambiente. Ahora sabemos que la interacción entre animales, humanos y el ambiente que los rodea son clave importante para entender como las bacterias van adquiriendo una mejor capacidad para sobrevivir a los antibióticos empleados por la medicina.
En la parte uno de este artículo, “Atibiotic Resistance Spreads trhough diverse species and Habaits”, Sahannon Weiman resalta que en la conferencia 2015 ICAAC que se llevó a cabo en San Diego, los investigadores mostraron preocupación por la rápida distribución de la resistencia de las bacterias hacia los antibióticos.
El rápido esparcimiento de dicha resistencia ha sido más rápido de lo que se había esperado, los genes han ido diversos ambientes acuáticos y terrestres. El suelo es uno de los principales ambientes sonde estos genes de resistencia a los antibióticos tienen más éxito mientas que los sistemas acuáticos proporcionan su dinámica a favor del rápido esparcimiento de los genes.
Todo está conectado, por ejemplo, los animales domésticos, la agricultura, la ganadería,, etc, están en contacto directo o no con los humanos y son transportadores que ayudan a estos genes a viajar más rápido y a extenderse por el mundo, por lo que este asunto es alarmante. El uso de antibióticos también juega un papel importante, ppr lo que su regulación ayudaría a disminuir las probabilidades de riesgo.
Weiman, S. (2016) Antibiotic resistance spreads through diverse species and habitats, part I. Microbe, 11, 5, p.201-207
Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats Shannon Weima
Se han desarrollado y difundido en gran medida bacterias resistentes a los antibióticos, lo cual implica un riesgo profundo para la salud humana. Las bacterias que tienen al suelo como hábitat pelean entre sí, liberando toxinas o inhibidores de crecimiento. Estos mecanismos han sido copiados por los humanos para producir antibióticos. Sin embargo, las bacterias del suelo también han desarrollado mecanismos para protegerse de las agresiones de sus vecinos. Es muy peligroso cuando estas bacterias del suelo transmiten sus genes de resistencia a las bacterias que viven en los animales y el los humanos.
Es importante identificar y estudiar el funcionamiento de los genes de resistencia que han pasado o podrían pasarse a los microbios patógenos para los humanos. Para minimizar las consecuencias negativas sobre los humanos y el medio ambiente, es necesario identificar los puntos de significancia de
El 80% de las bacterias del suelo son resistentes a un rango entre 16 y 23 antibióticos. Estas bacterias resistentes cuentan con “bombas extractoras” como mecanismo de defensa.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales son lugares ideales para el intercambio de genes de resistencia a antibióticos. La bacterias de estos hábitat son resistente a casi todos los medicamentos conocidos, incluido los antibióticos de último recurso, incluidos los carbapenémicos. Por esta razón, el saneamiento de esas aguas no siempre es exitoso, lo cual implica la transmisión a partir de los humanos que están en contacto con las mismas.
Las bacterias superresistentes también pueden transmitirse a la vida silvestre, contribuyendo así a su diseminación a grandes distancias, e incrementando el riesgo para la especie humana en general.
La diseminación de esas bacterias se da en gran medida en las granjas, a través de moscas y ratones, los cuales, al estar en lo más bajo de la cadena alimenticia, tienen un mayor potencial de transmisión a animales más grandes. En particular las aves que migran son las que más rápidamente podrían propagar dichas bacterias. Los animales domésticos son sujetos especialmente favorables para la transmisión de bacterias súper resistentes y flora y fauna silvestre.
Es necesario un sistema de vigilancia que tome en cuenta dichos entrelazamientos. La implementación de controles de epidemias y mejor vigilancia sobre clínicas veterinarias y hospitales podrían minimizar la diseminación involuntaria de cepas de bacterias superresistentes.
FRANCO FLORES EMMANUEL La resistencia a los antibióticos se propaga a través de diversas especies y hábitats. Bacterias resistentes a los antibióticos se propagan por todo el mundo y esto afecta a animales y al ser humano, y esto puede traer problemas en el futuro, ya que se infiltran en diversos ambientes y a largo plazo causarán estragos en la salud. Las malas condiciones en hábitats acuáticos y terrestres para animales domésticos y salvajes, facilitan la acumulación y propagación de tal resistencia en los seres humanos, con la consiguiente amenaza a la salud pública, ya que los desechos de estos animales contaminan el entorno, si estos animales han sido tratados con antibióticos, sus desechos tienen esa información y pueden trasmitirse a los seres humanos que consuman esta agua, particularmente de los patógenos de espectro extendido como Escherichia coli, Enterobacteriaceae carbapenem y Staphylococcus. Los patógenos de espectro extendido, como aureus, se mueven libremente por los animales antes de saltar de nuevo a los seres humanos, en el suelo y en el pasto hay luchas entre bacterias, algunas de las cuales tienen propiedades inhibidoras del crecimiento que ponen en juego al competir con otras cepas. En realidad estas cepas no deberían ser preocupación para el ser humano, excepto cuando llegan al ser humano y trasmiten sus genes de resistencia a los fármacos, se convierten en un problema real para la salud pública, actual y potencial. El verdadero objetivo de las investigaciones es descubrir la existencia de estas cepas en el suelo del campo o la ciudad y el mecanismo que usan para trasmitir sus genes resistentes a los antibióticos a los humanos. De hecho se encuentra que las diferentes cepas de bacterias originales raramente infectan o afectan al ser humano, lo cual refuerza la hipótesis que estas cepas trasmisoras evolucionaron a partir de sus ancestros. No se sabe cuándo se originaron estos genes, ni que si son originarios del suelo o se adquirieron después de mezclarse con cepas provenientes de animales o humanos, que contaminan el suelo de diferentes maneras. Algo primordial para la prevención es identificar los puntos críticos de control, uno de los principales es el agua, es medio de acumulación y distribución, pero lo más alarmante es que es hábitat para dichas cepas y favorece la mezcla de información genética. El agua es contaminada por desechos de animales y humanos, y si estos desechos llevan tolerancia a algún antibiótico en sus genes, es probable que dicha tolerancia se transfiera finalmente a los seres humanos. Los estudios futuros deberán resolver este problema, el evitar que el agua se contamine con los desechos de animales y humanos., así como entender el mecanismo que usan dichos genes para llegar de un organismo a otro.
SABINA YETLANEZI SÁNCHEZ OLIVERA
ReplyDeleteLas bacterias son organismos resistentes y cuyas mutaciones y evolución suceden a un ritmo Impresionante, lo cual no siempre es bueno para los humanos debido a que estas características los han hecho resistentes a una gran cantidad de antibióticos, causando que cuando estos entran en nuestros cuerpos, los antibioticos no sean capaces de acabar con ellos, aumentando el riesgo de mortalidad por infecciones. La razón de esto ha sido el uso desmedido de antibióticos, ya que podemos encontrarlos incluso en la comida . El artículo habla principalmente del posible origen del problema y de su esparcimiento a través de diferentes medios , para finalmente terminar en el cuerpo humano, causando miles de muertes e incluso aumentando los riesgos de muerte por prácticas médicas cotidianas.
Se cree que las bacterias que viven en el suelo son una fuente de generación de nuevos genes resistentes a los antibióticos debido al ambiente en el que están obligadas a vivir, donde deben luchar a través de la producción de toxinas o inhibidores de crecimiento para otras bacterias vecinas, y al mismo tiempo, las bacterias afectadas por estas toxinas o inhibidores se vieron en la necesidad de hacerse resistentes a ellos, permitiéndoles sobrevivir. Esto se volvió un problema cuando estás bacterias transfirieron esos genes a otras bacterias que viven dentro del cuerpo humano o en animales, las cuales son acumuladas y esparcidas por el agua, que podemos encontrar especialmente en las aguas residuales, tanto de las urbes como de las zonas rurales, sin embargo, son más predominantes en las aguas de las ciudades debido a todos los desechos provenientes de hospitales, fábricas de medicamentos y otros lugares, lo cual crea un ambiente favorable para la transferencia horizontal de genes que codifican los genes resistentes a antibióticos a otros patógenos oportunistas que se puedan encontrar ahí . A pesar de que las aguas residuales son tratadas en muchos lugares, la mayoría de estas bacterias son resistentes a estos procesos y son esparcidas , llegando a algunos cultivos, que posteriormente son comidos por animales de los cuales consumimos su carne y llegan finalmente a nosotros o llegan directamente a animales silvestres los cuales esparcen aún más estos microorganismos ya que algunos migran y viajan enormes distancias.
Otra fuente de crecimiento de estas bacterias resistentes son los animales domésticos, en quienes a veces se presentan síntomas de infección y en otras ocasiones, las bacterias simplemente colonizan a su hospedero, con la posibilidad de infectar a humanos , o viceversa , en ocasiones los humanos también pueden infectar a las mascotas, las cuales pudieron haber adquirido a estas bacterias de diferentes maneras.
Las miles de maneras y probabilidades de adquirir alguna bacteria resistente a antibióticos cada vez aumenta más, y nosotros no podemos seguir este ritmo de evolución de las bacterias debido a que no podemos crear antibióticos nuevas tan rápido, por lo que esto se ha vuelto un gran problema e incluso esta podría ser la principal causa de muerte en un futuro .
excelente
DeleteAmanda Sofía Tovar Hernández
ReplyDeleteLa resistencia antibiótica se esparce entre dispersas especies y hábitats.
La resistencia antibiótica bacteriana continúa esparciéndose por el mundo, afectando directamente a los humanos y animales y estableciendo depósitos que dan continuidad a las cepas para que emerjan en el futuro.
La resistencia bacteriana y genética ante diversas cepas se esparce en distintos ambientes, las reservas para los hábitats terrestres y acuáticos asi como para los animales salvajes y domesticados, fomentan la esparción, acumulación de esta resistencia en humanos, creando serios problemas de salud publica a largo plazo.
Pero existen en patógenos particulares que infectan a los humanos con mayor facilidad, como es el caso de la beta lamactasa que produce E. coli (ESBL-E.coli), carbapenem resistente Enterobacteriacae (CRE), y la meticilin resistente Staphylococus areus (MRSA), estos son altamente adaptables y se mueven libremente usando a varios animales como huéspedes antes de que salten a los humanos.
Microbios del suelo como una fuente y reserva de la resistencia antibiótica, dentro del suelo las bacterias residentes están en una constante batalla unos a otros sobre el césped. Serios problemas de salud pueden emerger cuando las bacterias del suelo transmitan sus genes a especies de microbios que conviven frecuentemente con animales o humanos.
El agua también es un factor que expone a los humanos a la resistencia antibiótica ya que es una compleja reserva de bacterias que son resistentes a los antibióticos y de mismo modo las esparce por diversos lugares, hablando en particular del agua municipal tratada fomenta la mezcla de cepas de bacterias exponiendo a los humanos a estas.
Así como también la vida animal salvaje esparce cepas de MDR a través de diversas áreas geográficas, generando reservas de animales para aquellas bacterias más dispersas que geográficamente pueden llegar a sitios más distantes y tienen una mayor probabilidad de infectar a las personas.
El ambiente y la contaminación también son factores importantes ya que las bacterias se transportan con mayor facilidad, llegando a el rostro de muchos animales y estos al beber agua, por ejemplo, la contaminan y esparcen con mayor facilidad las bacterias. En los casos especiales de las vacas, borregos y puercos, debido a su dieta y a su continua interacción con los humanos son de los animales que podrían transmitir con mayor facilidad patógenos ya que en ellos se encuentran grandes colonias de MDR.
Pero no solo cuando hablamos de animales salvajes existe algún riesgo, ya que los animales domésticos llevan cepas de MDR entre el ambiente y los humanos, los animales que tienen mayor interacción con los humanos definitivamente son los animales domésticos, pero al mismo tiempo al poseer MDR son de los que más ponen en riesgo nuestra salud ya que este puede crear colonias en su piel y/o mucosa que definitivamente llegamos a tocar en algún momento.
En conclusión el articulo ofrece una visión de las enfermedades infecciosas debido a la esparción de bacterias antibióticas que fluyen entre las poblaciones de humanos y animales en distintos ambientes
muy bien
DeleteAmanda Sofía Tovar Hernández
ReplyDeleteLa resistencia antibiótica se esparce entre dispersas especies y hábitats.
La resistencia antibiótica bacteriana continúa esparciéndose por el mundo, afectando directamente a los humanos y animales y estableciendo depósitos que dan continuidad a las cepas para que emerjan en el futuro.
La resistencia bacteriana y genética ante diversas cepas se esparce en distintos ambientes, las reservas para los hábitats terrestres y acuáticos asi como para los animales salvajes y domesticados, fomentan la esparción, acumulación de esta resistencia en humanos, creando serios problemas de salud publica a largo plazo.
Pero existen en patógenos particulares que infectan a los humanos con mayor facilidad, como es el caso de la beta lamactasa que produce E. coli (ESBL-E.coli), carbapenem resistente Enterobacteriacae (CRE), y la meticilin resistente Staphylococus areus (MRSA), estos son altamente adaptables y se mueven libremente usando a varios animales como huéspedes antes de que salten a los humanos.
Microbios del suelo como una fuente y reserva de la resistencia antibiótica, dentro del suelo las bacterias residentes están en una constante batalla unos a otros sobre el césped. Serios problemas de salud pueden emerger cuando las bacterias del suelo transmitan sus genes a especies de microbios que conviven frecuentemente con animales o humanos.
El agua también es un factor que expone a los humanos a la resistencia antibiótica ya que es una compleja reserva de bacterias que son resistentes a los antibióticos y de mismo modo las esparce por diversos lugares, hablando en particular del agua municipal tratada fomenta la mezcla de cepas de bacterias exponiendo a los humanos a estas.
Así como también la vida animal salvaje esparce cepas de MDR a través de diversas áreas geográficas, generando reservas de animales para aquellas bacterias más dispersas que geográficamente pueden llegar a sitios más distantes y tienen una mayor probabilidad de infectar a las personas.
El ambiente y la contaminación también son factores importantes ya que las bacterias se transportan con mayor facilidad, llegando a el rostro de muchos animales y estos al beber agua, por ejemplo, la contaminan y esparcen con mayor facilidad las bacterias. En los casos especiales de las vacas, borregos y puercos, debido a su dieta y a su continua interacción con los humanos son de los animales que podrían transmitir con mayor facilidad patógenos ya que en ellos se encuentran grandes colonias de MDR.
Pero no solo cuando hablamos de animales salvajes existe algún riesgo, ya que los animales domésticos llevan cepas de MDR entre el ambiente y los humanos, los animales que tienen mayor interacción con los humanos definitivamente son los animales domésticos, pero al mismo tiempo al poseer MDR son de los que más ponen en riesgo nuestra salud ya que este puede crear colonias en su piel y/o mucosa que definitivamente llegamos a tocar en algún momento.
En conclusión el articulo ofrece una visión de las enfermedades infecciosas debido a la esparción de bacterias antibióticas que fluyen entre las poblaciones de humanos y animales en distintos ambientes
doble
DeleteGuadalupe Mateos Pimentel.
ReplyDeleteLas bacterias resistentes a los antibióticos siguen extendiéndose afectando directamente a animales y humanos de acuerdo con varios investigadores que hablaron en el 2005 en la conferencia ICAAC en San Diego el pasado septiembre. En general existen varios tipos de patógenos que infectan a los seres humanos. Los ambientes del suelo son una fuente probable de nuevos genes de resistencia a antibióticos de acuerdo con Fiona Walsh. Algunas especies producen toxinas o inhibidores del crecimiento que les permiten frustrar y por lo tanto competir con sus vecinos. Especies microbianas vecinas en suelos desarrollaron los medios para resistir las toxinas de especies microbiana invasoras. Así que graves consecuencias para la salud publica pueden surgir cuando las bacterias del suelo transmiten sus genes de resistencia a las especies de microbios que viven dentro de los seres humanos o animales.
"La aparición de la resistencia: las amenazas ambientales de la cadena y de los alimentos" como una transferencia medioambiental probablemente comenzó la difusión de la Klebsiella pneumoniae carbapenemase de que las especies de diversos patógenos bacterianos gram-negativos, incluyendo, Salmonela Enterica, E. coli y Seudomonas ssp. Entonces se menciona que los genes ancestrales probablemente tranferidos a cepas de otras bacterias gram-negativas que son patógenos comunes de los seres humanos cuando se movilizo el transpon Tn4401.
El agua es un deposito dinámico de acumulación y también de dispersión de las bacterias resistentes a los antibióticos.Algunos de estos organismos d agua se han vuelto resistentes a todos o casi todos los antibióticos incluidos los medicamentos de ultima instancia. El 41% de dichas cepas de MDR de E. coli resistentes a carbapenem son la mayoría pertenecientes a los subgrupos filogenéticos B2 y D que son conocidos por causas de infección humana invasiva.
MDR bacterias dentro de los depósitos de agua pueden difundirse a la fauna, en efecto, la generación de reservorios animales para aquellas bacterias que se dispersan mas cepas resistentes a sitios geográficamente distantes y aumentan las posibilidades para que los eres humanos estén expuestos a ellas.
Las aves silvestres, en particular, especialmente las especies migratorias son de gran preocupación para la difusión de mas cepas bacterianas resistentes a los antibióticos.
Perros gatos y otras mascotas son otro conducto para trasmitir MDR cepas microbianas dentro y entre las especies. Los animales domésticos y animales salvajes son reservorios importantes que contribuyen a la propagación y expansión de la MDR patógenos particularmente para CTXM-1/15 de E. coli productora de reciente aparición y OXA-48 y la eche en polvo descremada producida por E. coli y K. pneumoniae dice Endimiani. Algunos gatos son portadores asintomáticos de IMP-4- que llevan S. entérica lo que dificulta su seguimiento y facilita una mayor propagación del clon, de acuerdo a Gottlieb. Los animales de compañía también sirven como reservorios de cepas de SARM que pueden colonizar la piel y la mucosa nasal y se trasmiten fácilmente entre los seres humanos y los perros, de acuerdo con Holmes.
Este estudio resalta las enfermedades infecciosas de los patógenos de las poblaciones humanas y animales están fuertemente relacionadas y proporciona evidencia de que el uso de antibióticos en medicina de animales esta dado a la forma de la población de un importante patógeno.
muy bien
DeleteCruz Vargas Erick Leonardo.
ReplyDeleteEl artículo habla de la resistencia de las cepas de los patógenos a los antibióticos propagada a través de especies y hábitats, poniendo en gran amenaza a la salud pública, la cual, se ve en un estado de alerta por la resistencia misma de los patógenos hacia los fármacos. Resultados recientes muestran crecientes influencias alarmantes de resistencias a antibióticos. Grandes amenazas a la salud a largo plazo se debe a que los reservorios de las cepas en hábitats terrestres y acuáticos así como en los animales salvajes y animales domesticados favorecen la acumulación y propagación de la resistencia a los medicamentos en los seres humanos; para lograr un "control" sobre la propagación se realizan estudios de seguimiento que ayudan a predecir y a evitar que tal propagación de patógenos resistentes vayan hacia las poblaciones humanas.
El agua expone a los seres humanos a bacterias resistentes, dado que el agua acumula y dispersa estas bacterias, sobre todo los lugares de almacenamiento de aguas residuales, las cuales son el "hábitat acuático más rico de genes resistentes a antibióticos" (Weiman, Shanon. 2016). Las cepas de aguas residuales de Nigeria transmiten sus genes de resistencia a otros patógenos "oportunistas" incluyendo a E. Coli. Se encontró también que uno de los genes de resistencia se encuentra también en pacientes con infecciones del tracto urinario en la región. Aún así, no se asegura que éstas transmisiones contribuyan a riesgos de salud pública en Nigeria.
Las interacciones entre los seres humanos y las mascotas fomentan la colonización de cepas en la comunidad que, se pueden volver a propagar hacia las poblaciones humanas, además las cepas son arrojadas por las mascotas al medio ambiente; dichas cepas pueden andar entre los seres humanos, perros, gatos e incluso caballo, éste estudio en donde relaciona a este linaje (el de los animales domésticos) con la interacción con los humanos sugiere que estamos estrictamente relacionados y evidencia el uso de antibióticos en medicina de animales, dando forma a la población de un patógeno humano.
bien
DeleteMÉRIDA ESCUDERO KARLA DANIELA
ReplyDeleteAntibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I
Las bacterias resistentes a antibióticos se están propagando alrededor del mundo por lo que nos afecta a los humanos y a los animales. En las tensiones de los hábitats terrestres y acuáticos, tanto los animales salvajes como domésticos, fomentan la acumulación, propagación y reintroducción a la resistencia de los antibióticos en los seres humanos lo que representa una gran amenaza hacia nuestra salud.
Lo que se trata de investigar es como o en qué forma se tramiten las enfermedades de una especie a otra para así poder predecir y prevenir una mayor propagación de organismos resistentes a los medicamentos. Es muy probable que el suelo sea una fuente de genes resistentes a los antibióticos ya que las especies bacterianas luchan entre ellas sobre el huésped, algunas producen toxinas o inhibidores de crecimiento que les permiten frustrar la competición de sus compañeros.
El agua también es un depósito de estas bacterias ya que se acumulan es este medio, especialmente en aguas residuales que arrojan las poblaciones humanas. La sequias provocas una agravación de esta situación ya que aumente es reúso del agua. Las bacterias en depósitos de agua pueden ser trasferidos a la fauna.
Otro factor es la contaminación ambiental, por ejemplo, las heces de los animales contaminan fuentes de agua dulce y se crea una incubadora de estas bacterias.
Las mascotas como perros y gatos son otro conducto para la transmisión de cepas microbianas resistentes a fármacos. La íntima relación que tienen los humanos con estos animales se ocupan de fomentar la colonización de cepas de infecciones.
Este artículo nos deja mucho pues quizá aunque actividades simples como que nuestras mascotas excreten parezcan inofensivas puede afectar mucho nuestra vida y más si estamos en frecuente contacto con ellos. Es muy importante cuidar todo ya que siempre algo depende de otra cosa, si seguimos sin tomar conciencia contaminando todo es muy probable que necesitemos más que medicamentos o que se propaguen grandes epidemias.
Shannon Weiman. (2016). Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I Microbe 11:5 pp. 201-207
muy bien
DeleteLópez Velázquez Nadia Saray
ReplyDeleteLos depósitos de cepas bacterianas, de hábitats tanto terrestres como acuáticos, así como en animales salvajes y domésticos fomentan la acumulación y propagación de la resistencia a los fármacos en los seres humanos. Recientes investigaciones ofrecen una amplia y a la vez alarmante imagen de la creciente influencia y naturaleza dinámica de la resistencia a los antibióticos.
Debido a la gran cantidad de patógenos que infectan a los seres humanos, con amplias capacidades de adaptación y libre movimiento en diversos animales, los investigadores se dieron a la tarea de documentar las excursiones de los patógenos, monitoreando los depósitos medioambientales que ocupan e identificando su forma de transmisión de un hospedador a otro, con el fin de poder predecir y evitar la propagación de cepas patógenas.
Uno de los ambientes considerado como posible fuente de genes resistentes a los antibióticos, es el suelo. Dentro de este, algunas especies producen toxinas o inhibidores de crecimiento que les permiten frustrar y competir con sus vecinos. Mientras que especies microbianas vecinas, desarrollaron las capacidades para resistir a las toxinas del agresor. La importancia de estos mecanismos radica en la posible capacidad de las bacterias del suelo para transmitir sus genes de resistencia a especies microbianas que viven dentro de humanos o animales. Se cree que esta transferencia ambiental remota sus orígenes a la difusión mundial de Klebsiella pneumoniae carbapenemase (KPC).
Por otro lado, se hace mención de la importancia del agua como un complejo y diverso depósito de bacterias, haciendo énfasis en las instalaciones de tratamiento de aguas residuales municipales, clasificándolo como el hábitat acuático más rico en genes resistentes a antibióticos.
A pesar ello, pocos estudios indican el riesgo para la salud pública, además la presencia de sequías agrava la situación, ya que aumenta el uso de aguas tratadas en granjas y jardines, cuyas consecuencias pueden ser no deseadas debido a la difusión de cepas resistentes. Un claro ejemplo de ello es la situación en Nigeria, donde los sistemas de aguas residuales de plantas farmacéuticas, fungen como albergue para los patógenos, favoreciendo la transferencia horizontal de genes que codifican los factores de resistencia a antibióticos. Estos mismos genes se han encontrado en pacientes de la región con infecciones en el tracto urinario, pero son necesarios más análisis para determinar si son esas transmisiones las que contribuyen al desarrollo de la enfermedad.
Estas bacterias MDR dentro de los depósitos de agua pueden ser difundidas a la fauna y es este hecho el que permite la generación de reservas en animales que se dispersan en sitios geográficamente distintos, aumentando la posibilidad de que los seres humanos estén expuestos. Este tipo de “contaminación ambiental” contribuye a la difusión y expansión de las bacterias, se ha observado que se origina de manera relevante en granjas ganaderas, donde organismos como moscas y ratones difunden potencialmente cepas resistentes a grandes mamíferos o depredadores debido a su baja posición en la cadena alimenticia.
Esta contaminación puede ser auto-perpetúa debido a los frecuentes intercambios de bacterias resistentes, entre animales y hábitats. Las aves migratorias son de gran preocupación consideradas como esparcidoras globales.
Finalmente, animales de compañía como perros y gatos son un importante conducto para la transmisión de cepas microbianas resistentes a fármacos, dentro y entre especies. En Europa Occidental aproximadamente el 18% de las mascotas son colonizadas por este tipo de cepas resistentes, mientras que las cifras aumentan en Hong-Kong, alcanzando una variación en del 87 al 92%.
Los factores causales de riesgos para la salud pública deberán ser ampliamente considerados, para que puedan tomarse las medidas necesarias en la prevención y control de la transmisión de patógenos.
excelente
DeleteSÁNCHEZ FUENTES ROCÍO SARAHI
ReplyDeleteEl articulo nos plantea una realidad que estamos enfrentando con las enfermedades o malestares causados por las bacterias, que no pueden ser curadas mediante antibióticos, debido a que las cepas bacterianas y los genes resistentes a estos antibióticos se están propagando por el mundo a gran velocidad, mas se tardan los científicos y médicos en encontrar un nuevo antibiótico, en lo que en estas bacterias sufren mutaciones nuevas que las hacen mas resistentes.
La propagación de estas bacterias y sus genes se debe al hábitat en el que se desarrollan y a los contaminantes a los que son expuestos, por ejemplo en el suelo, aguas y animales domésticos, ya que sirven de incubadoras o de medios de transmisión llegando a los humanos. En el suelo se encuentran los genes más conocidos que son patógenos para el hombre, donde 80% de ellos son resistentes a los diversos antibióticos, esto se debe a las alteraciones que sufre el suelo, tanto en zona rural como urbana, lo que ocasiona las mismas condiciones de infección en la población.
Otro hábitat es el agua, debido a que es un medio muy dinámico y se encuentra en contacto continuo con el ser humano; de acuerdo a las investigaciones en las aguas residuales se encuentra una gran concentración de bacterias resistentes a los antibióticos, por lo que las poblaciones urbanas se ven más afectadas en este caso.
Pero por el otro lado, en las zonas rurales, las aguas se utilizan para riego, lo que provoca que estas bacterias entren en contacto con el 75% de la fauna consumida por las especies ganaderas, lo que puede ocasionar enfermedades en ellas o que al momento de ser consumidos como alimento, entren las bacterias en el cuerpo humano.
Esta investigación abre las puertas a un panorama más amplio del desarrollo y desplazamiento de las bacterias resistentes de antibióticos así como los genes presentes en ellas y en otras especies. Es necesario que los antibióticos no sean recetados como cualquier cosa o que no sean dados a los animales, ya que las bacterias tendrán una mayor resistencia con el paso del tiempo, llegando a un punto en el que ningún antibiótico sirva eficientemente.
bien
DeleteSánchez Herrera Victoria Abigail
ReplyDeleteLa resistencia antibiótica se propaga a través de especies y hábitats
Este artículo muestra la alarmante magnitud del problema de la transferencia de genes que conducen a la resistencia antibiótica de bacterias patógenas, ya que dichos genes forman reservas desde las cuales pueden propagarse y reintroducirse en poblaciones humanas, generando serios problemas de salud pública.
Los medios desde los cuales la resistencia a antibióticos se propaga abarca desde los suelos; donde las bacterias pelean por territorio produciendo toxinas o inhibidores de crecimiento para ganar territorio (algunos de los cuales han sido usados como antibióticos) mientras que sus contrincantes desarrollan resistencia contra estos compuestos, generando así genes de resistencia antibiótica, aunque cabe mencionar que estos genes sólo nos son problemáticos si se transfieren a microbios que viven en humanos o animales; hasta el agua, donde se acumulan y difunden las bacterias resistentes a antibióticos, en particular en plantas de tratamiento de aguas residuales.
Los animales silvestres y domésticos también son importantes propagadores de bacterias resistentes a antibióticos, algunos animales silvestres como las aves pueden propagar estas bacterias de forma global debido a sus migraciones, mientras que otras especies como los cuervos, que están en contacto cercano con los humanos también son susceptibles a infectarse con estas bacterias y luego difundirlas. En cuanto a los animales domésticos, estos no sólo provocan infecciones recurrentes entre sus dueños, también propagan estos microorganismos por el ambiente y a otras especies.
Afortunadamente, el problema podría reducirse si se implementan medidas de control de infecciones así como un uso más cuidadoso de antibióticos tanto en humanos como en animales.
Referencia
Weiman, S. (2016) Antibiotic resistance spreads through diverse species and habitats, part I. Microbe, 11, 5, p.201-207
bien
DeleteReyes Torres Anya Miranda
ReplyDeleteLa amenaza para la salud pública se amplifica con los patógenos resistentes a los fármacos que se están moviendo libremente a través de diversos medios, de diversas especies, etc.
Las bacterias resistentes a los antibióticos siguen propagándose en todo el mundo y esto afecta directamente a los pacientes humanos y animales. Estos resultados pintan un más amplio y, de cierto modo, una imagen muy alarmante de la creciente influencia y la naturaleza dinámica de la resistencia a los antibióticos que están teniendo los organismos patógenos.
En particular, varios tipos de organismos patógenos que infectan a los seres humanos, incluyendo a Escherichia coli (E. coli BLEE), y Staphylococcus aureus que son resistentes a la meticilina (SARM), son muy adaptables y se mueven libremente entre diversos huéspedes animales antes de saltar de nuevo en los seres humanos. Los investigadores están documentando excursiones medioambientales de estos y otros reservorios ambientales de monitoreo de patógenos que identifica la forma en que se transmiten de una especie huésped a otro. Estos estudios de seguimiento son parte de un esfuerzo mayor para predecir y, finalmente, evitar la propagación de cepas patógenas resistentes a los fármacos en y con las poblaciones humanas.
La investigación de Walsh se centra en el descubrimiento de la presencia oculta de tales genes de resistencia en los suelos a partir de fuentes tanto rurales como urbanas. Ella identifica nuevos genes de resistencia que actúan contra el ácido nalidíxico quinolona, y trata de identificar cómo funciona cada uno antes de que ejercen un impacto en la salud pública. "Si es que alguna vez emergen de la tierra y la transferencia de patógenos clínicos en humanos, será importante para caracterizar su actividad,".
Los microbios del suelo también albergan genes de resistencia que son comúnmente conocidos por su significación clínica entre los patógenos humanos, incluyendo más de una docena de lactamasas y varios carbapenemasas, según Walsh. "Hemos identificado la naturaleza resistente a múltiples fármacos (MDR) de las bacterias del suelo mediante la selección de ellos en un antibiótico," dice ella. "En este grupo de bacterias del suelo, mayor que el 80% de las cepas son resistentes a los antibióticos 16-23."
"Algunos de estos organismos se han vuelto resistentes a todos o casi todos los antibióticos, incluidos los últimos fármacos del complejo como carbapenems. "Es desconcertante que el 41% de dichas cepas MDR de E. coli sean resistentes a carbapenem, son en su mayoría, pertenecientes a los subgrupos filogenéticos B2 y D que son conocidos por causar infecciones en seres humanos. Estas cepas fueron más prevalentes en las muestras tomadas de las instalaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas, lo que sugiere que tales depósitos urbanos pueden plantear mayores riesgos de Salud Pública que las fuentes agrícolas rurales.
bien
DeleteArtículo: Antibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats, Part I.
ReplyDeleteAlumna: Rodríguez Blanco Fernanda.
Las bacterias resistentes a los antibióticos siguen extendiéndose por todo el planeta, afectan directamente a humanos y animales.
Algunos patógenos que infectan a los humanos tienen la capacidad de adaptarse y moverse rápidamente a través de los animales (que funcionan como hospederos) antes de atacar el cuerpo humano. Los investigadores tratan de conocer cómo es posible que estos patógenos pueden ser transmitidos de una especie a otra, comprender este mecanismo puede ayudar a predecir y, eventualmente, evitar la propagación de cepas patógenas resistentes a los fármacos hacia las poblaciones humanas.
Ambientes, como el suelo, son una fuente probable de nuevos genes de resistencia a antibióticos, mientras que el agua proporciona un depósito más dinámico, acumulando y dispersando bacterias que contienen factores de resistencia a los antibióticos conocidos.
En particular, las instalaciones de tratamiento de aguas residuales fomentan la mezcla de cepas bacterianas que se desprenden de las poblaciones humanas, dando lugar a intercambios de genes de resistencia entre los microorganismos que se congregan allí. A pesar de que estas plantas de tratamiento intentan remover gran cantidad de contaminantes no siempre funciona, por ejemplo, la cepa MRSA puede sobrevivir a distintos tratamientos, posteriormente es probable que esta cepa ponga en riesgo la salud humana.
Por otro lado, los perros, gatos y otros animales son otro conducto para transmitir cepas microbianas entre especies. Las interacciones íntimas entre los animales domésticos y los seres humanos que se ocupan de ellos, fomentan la colonización con cepas de la comunidad, que pueden propagarse de nuevo a las poblaciones humanas. Además, los animales domésticos arrojan estas cepas resistentes en el medio ambiente.
Ahora sabemos que la interacción entre animales, humanos y el ambiente que los rodea son clave importante para entender como las bacterias van adquiriendo una mejor capacidad para sobrevivir a los antibióticos empleados por la medicina.
bien
DeleteEn la parte uno de este artículo, “Atibiotic Resistance Spreads trhough diverse species and Habaits”, Sahannon Weiman resalta que en la conferencia 2015 ICAAC que se llevó a cabo en San Diego, los investigadores mostraron preocupación por la rápida distribución de la resistencia de las bacterias hacia los antibióticos.
ReplyDeleteEl rápido esparcimiento de dicha resistencia ha sido más rápido de lo que se había esperado, los genes han ido diversos ambientes acuáticos y terrestres. El suelo es uno de los principales ambientes sonde estos genes de resistencia a los antibióticos tienen más éxito mientas que los sistemas acuáticos proporcionan su dinámica a favor del rápido esparcimiento de los genes.
Todo está conectado, por ejemplo, los animales domésticos, la agricultura, la ganadería,, etc, están en contacto directo o no con los humanos y son transportadores que ayudan a estos genes a viajar más rápido y a extenderse por el mundo, por lo que este asunto es alarmante. El uso de antibióticos también juega un papel importante, ppr lo que su regulación ayudaría a disminuir las probabilidades de riesgo.
Weiman, S. (2016) Antibiotic resistance spreads through diverse species and habitats, part I. Microbe, 11, 5, p.201-207
bien
DeleteAntibiotic Resistance Spreads through Diverse Species and Habitats
ReplyDeleteShannon Weima
Se han desarrollado y difundido en gran medida bacterias resistentes a los antibióticos, lo cual implica un riesgo profundo para la salud humana. Las bacterias que tienen al suelo como hábitat pelean entre sí, liberando toxinas o inhibidores de crecimiento. Estos mecanismos han sido copiados por los humanos para producir antibióticos. Sin embargo, las bacterias del suelo también han desarrollado mecanismos para protegerse de las agresiones de sus vecinos. Es muy peligroso cuando estas bacterias del suelo transmiten sus genes de resistencia a las bacterias que viven en los animales y el los humanos.
Es importante identificar y estudiar el funcionamiento de los genes de resistencia que han pasado o podrían pasarse a los microbios patógenos para los humanos. Para minimizar las consecuencias negativas sobre los humanos y el medio ambiente, es necesario identificar los puntos de significancia de
El 80% de las bacterias del suelo son resistentes a un rango entre 16 y 23 antibióticos. Estas bacterias resistentes cuentan con “bombas extractoras” como mecanismo de defensa.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales son lugares ideales para el intercambio de genes de resistencia a antibióticos. La bacterias de estos hábitat son resistente a casi todos los medicamentos conocidos, incluido los antibióticos de último recurso, incluidos los carbapenémicos. Por esta razón, el saneamiento de esas aguas no siempre es exitoso, lo cual implica la transmisión a partir de los humanos que están en contacto con las mismas.
Las bacterias superresistentes también pueden transmitirse a la vida silvestre, contribuyendo así a su diseminación a grandes distancias, e incrementando el riesgo para la especie humana en general.
La diseminación de esas bacterias se da en gran medida en las granjas, a través de moscas y ratones, los cuales, al estar en lo más bajo de la cadena alimenticia, tienen un mayor potencial de transmisión a animales más grandes. En particular las aves que migran son las que más rápidamente podrían propagar dichas bacterias. Los animales domésticos son sujetos especialmente favorables para la transmisión de bacterias súper resistentes y flora y fauna silvestre.
Es necesario un sistema de vigilancia que tome en cuenta dichos entrelazamientos. La implementación de controles de epidemias y mejor vigilancia sobre clínicas veterinarias y hospitales podrían minimizar la diseminación involuntaria de cepas de bacterias superresistentes.
bien
DeleteFRANCO FLORES EMMANUEL
ReplyDeleteLa resistencia a los antibióticos se propaga a través de diversas especies y hábitats.
Bacterias resistentes a los antibióticos se propagan por todo el mundo y esto afecta a animales y al ser humano, y esto puede traer problemas en el futuro, ya que se infiltran en diversos ambientes y a largo plazo causarán estragos en la salud. Las malas condiciones en hábitats acuáticos y terrestres para animales domésticos y salvajes, facilitan la acumulación y propagación de tal resistencia en los seres humanos, con la consiguiente amenaza a la salud pública, ya que los desechos de estos animales contaminan el entorno, si estos animales han sido tratados con antibióticos, sus desechos tienen esa información y pueden trasmitirse a los seres humanos que consuman esta agua, particularmente de los patógenos de espectro extendido como Escherichia coli, Enterobacteriaceae carbapenem y Staphylococcus.
Los patógenos de espectro extendido, como aureus, se mueven libremente por los animales antes de saltar de nuevo a los seres humanos, en el suelo y en el pasto hay luchas entre bacterias, algunas de las cuales tienen propiedades inhibidoras del crecimiento que ponen en juego al competir con otras cepas. En realidad estas cepas no deberían ser preocupación para el ser humano, excepto cuando llegan al ser humano y trasmiten sus genes de resistencia a los fármacos, se convierten en un problema real para la salud pública, actual y potencial.
El verdadero objetivo de las investigaciones es descubrir la existencia de estas cepas en el suelo del campo o la ciudad y el mecanismo que usan para trasmitir sus genes resistentes a los antibióticos a los humanos. De hecho se encuentra que las diferentes cepas de bacterias originales raramente infectan o afectan al ser humano, lo cual refuerza la hipótesis que estas cepas trasmisoras evolucionaron a partir de sus ancestros. No se sabe cuándo se originaron estos genes, ni que si son originarios del suelo o se adquirieron después de mezclarse con cepas provenientes de animales o humanos, que contaminan el suelo de diferentes maneras.
Algo primordial para la prevención es identificar los puntos críticos de control, uno de los principales es el agua, es medio de acumulación y distribución, pero lo más alarmante es que es hábitat para dichas cepas y favorece la mezcla de información genética. El agua es contaminada por desechos de animales y humanos, y si estos desechos llevan tolerancia a algún antibiótico en sus genes, es probable que dicha tolerancia se transfiera finalmente a los seres humanos.
Los estudios futuros deberán resolver este problema, el evitar que el agua se contamine con los desechos de animales y humanos., así como entender el mecanismo que usan dichos genes para llegar de un organismo a otro.
muy bien
Delete